Se trata de una telaraña que teje las operaciones del crimen organizado, la cual se desarrolla en el corazón de los barrios de la ciudad capital en Panamá y sus tentáculos sobrepasan las fronteras del país.
Así lo describe un informe de inteligencia que ha sido elaborado por autoridades policiales de los países vecinos que revela la existencia de al menos tres grupos que podrían asemejarse a las conocidas oficinas del crimen que operan en Colombia y México.
El informe identifica que se trata de un eslabón importante de una red criminal que está directamente ligado con el Frente 57 de las Farc y las bandas criminales conocidas como las Bacrim; a estos últimos grupos en mención se les atribuye el movimiento de la droga desde su punto de origen en Colombia hasta Panamá.
A esta oficina del crimen dirigida por panameños se le considera como un grupo violento directamente vinculado con el tumbe de drogas, ejecuciones y de desaparecer a personas que tienen deudas con el narcotráfico.
Ellos sirven de puente entre los grupos criminales de Colombia y los que continúan con el movimiento de la droga hasta México, Estados Unidos y Europa.
Aparentemente, han cambiado de ruta y ya no reciben la droga en la selva de Darién, ahora lo hacen en las costas de Chepo para movilizarse por tierra hasta los tantos puntos sin control que hay en Paso Canoas.
Revela el informe que una de estas oficinas criminales es encabezada por un panameño conocido con el apodo de “Pibe”, y reside en el distrito capital, específicamente en un barrio cercano entre Parque Lefevre y Panamá Viejo.
Esta persona tiene autos y propiedades costosas en el área de Panamá Oeste; para burlar a las autoridades usa a sus familiares como testaferros, quienes aparecen como los dueños de autos taxis y casas a orillas de la playa.
De acuerdo con los estamentos de seguridad de Costa Rica y Colombia, el “Pibe” tiene conexiones a nivel internacional; se reúne con narcotraficantes colombianos y españoles en Vía Argentina para cuadrar el envío de droga hacia Europa en contenedores.
Este informe coincide con la información que el Departamento de Estado de los Estados Unidos maneja en cuanto al tráfico de drogas por Panamá y que recientemente dio a conocer el subsecretario de Estado, William Brownfield.
Dicho informe destaca que los narcotraficantes están cambiando de ruta; ahora no usan la frontera, sino las costas, y los países de Europa están reemplazando a Estados Unidos como destino final de la droga.
Mientras, el informe de inteligencia elaborado por la policía de países vecinos indica que el “Pibe” es quien controla la ruta por las costas de Chepo y, por ende, los cargamentos de sustancias ilícitas cuenta con la colaboración de algunos “funcionarios”, abogados, comerciantes, ganaderos y agricultores quienes tienen afinidad con los integrantes del Frente 57 de las Farc y, en especial, con José Luis Valencia Mosquera, alias el “Pana”, de quien existe una orden de captura por parte de las autoridades de Panamá y Colombia.
Pese a que las autoridades panameñas aseguran no tener detalles de este informe, no le dan descrédito.
Para Frank Ábrego, director general de Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), en la institución existe una unidad de inteligencia que ha dado resultados efectivos en la captura de personas y el decomiso de droga que están directamente vinculados con las Bacrim.
A la fecha han sido detenidas unas 76 personas con droga, el caso más reciente fue en estas fiestas patrias cuando fueron detenidas cuatro personas y se decomisó 40 kilos de cocaína, reveló el subdirector del Senafront, Cristian Hayer.
La alta oficialidad del Senafront prefiere no hablar en detalles de la labor de inteligencia que ellos realizan por ser información sensitiva, la cual se da a conocer en momentos que surtan los resultados.
Mientras tanto, en los países vecinos se maneja la información de que estas oficinas usan los servicios de las pandillas criollas, especialmente las que están cerca del puerto de Coquira en Chepo para que custodien la droga y en ocasiones tumbar los cargamentos de grupos contrarios.
En Juan Díaz y Pedregal, el “Pibe” tiene arreglos “pacíficos” con pandillas por unos cuantos “paquetes” de cocaína o por efectivo.
El informe revela que hay otra oficina dirigida por alias “El Viejo”, quien vive en área de la 9 de Enero, distrito de San Miguelito.
A “El Viejo” se le vincula con un glosario de delitos relacionados con el tráfico de droga, de armas y de dinero sucio para ser lavado en el comercio.
“El Viejo” tiene la colaboración de pandilleros en Mano de Piedra, Torrijos Carter y Cerro Batea.
Ellos viven entre nosotros como empresarios exitosos
Hay otro panameño que integra la lista de los estamentos de seguridad de Costa Rica como líder de una oficina del crimen.
Se trata de alias “Cerebro”, quien entra con gran facilidad por Costa Rica, vive entre Costa del Este y las ruinas de Panamá la Vieja. Acostumbra usar lentes y moverse en carros poco llamativos.
Tiene vehículos lujosos, los que usa para mover la droga por la frontera tico-panameña en un doble fondo. Le gusta gastar mucho dinero en carrera de caballos y en peleas de gallos en la provincia de Coclé. Él opera en Paso Canoas y cuenta con una extensa lista de colaboradores de ambos lados de la frontera, principalmente comerciantes que usa para lavar su dinero. Recibe la ayuda de pandillas de las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro.