Un llamado de advertencia a las organizaciones no gubernamentales ambientalistas para que dejen de trabajar como parcelas, lanzó la administradora de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ligia Castro, durante la firma de un proyecto con Japón para enseñar a la comunidad de la subcuenca del Lago de Alajuela técnicas de producción amigables con la naturaleza.
Castro remeció la filosofía de trabajo de estas organizaciones a las que dijo deben cambiar los esquemas ambientales, porque la mezquindad que hay entre ellas le impresionan.
"Esta es mi parcelita", afirmó -una enérgica Castro- al referirse a la metodología, y si seguimos trabajando cada ONG dividida por parcela no vamos a avanzar, pues hay que hacerlo con estrategias y fines comunes.
El llamado de atención se dio durante la firma de la minuta del Proyecto de Desarrollo Comunitario Participativo y Manejo Integrado de la Subcuenca del Canal del Lago Alajuela con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
El jefe de la misión del estudio de JICA, Yukihide Katsuta, aseguró que el proyecto se hará con la participación de la comunidad y sobre la base del Proyecto de Conservación de la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá (PROCCAPA).