La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Mirtha Roses, dijo hoy en Santiago que, en el terreno de la salud, la situación en Guatemala tras el paso de la tormenta tropical "Agatha" "está bajo control", pero que "puede complicarse" con el comienzo de la temporada de huracanes.
En declaraciones a Efe, tras participar en un encuentro con periodistas en la capital chilena, Roses aseguró que aunque la situación hasta ahora "está bajo control" hay que reubicar a las personas que están viviendo en refugios y campamentos antes de que "se complique con la llegada de otros huracanes".
Según el último informe de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), el fenómeno natural, que hace diez días azotó Guatemala, deja hasta ahora 170 muertos, 231.048 afectados, 150.278 evacuados, 68.537 damnificados, 112.000 personas en riesgo y 92.936 refugiadas en albergues.
La directora de la OPS explicó que tras la tormenta activaron inmediatamente las acciones humanitarias con recursos internacionales para asegurar la atención a las personas evacuadas, especialmente a las que están viviendo en campamentos o refugios.
Según Roses, se están llevando a cabo acciones de nutrición, inmunización y control de enfermedades transmisibles, además de estar atendiendo a embarazadas y diabéticos, entre otros grupos que necesitan atención permanente.