El fiscal auxiliar, Carlos Augusto Herrera, dijo ayer que se ordenó la detención formal de Abel Moreno, capitán de la embarcación Don Jaime III, que naufragó el pasado viernes en la bahía de Panamá a escasos 2,000 metros del muelle fiscal.
Herrera reveló que Moreno fue sometido a una indagatoria para conocer los pormenores del accidente y que se determinó mantener su detención preventiva hasta esclarecer las circunstancias del mismo.
También explicó que se intenta determinar si en la embarcación existían salvavidas para todos los pasajeros y por qué al momento del naufragio ninguno tenía su chaleco. El funcionario alegó que está a la espera de un informe sobre lo que había y transportaba la nave.
Agregó que en este caso su despacho se encuentra ante un hecho muy grave, pues fallecieron ocho personas. Detalló que aquí puede configurarse el delito de homicidio culposo, pero que es necesario efectuar más investigaciones.
Detalló que en estos casos se debe determinar la responsabilidad de las personas encargadas del manejo de la embarcación y de las medidas de seguridad necesarias para realizar una travesía como la que pretendía ejecutar la nave Don Jaime III.
Ahora la investigación se orientará a establecer cómo se produjo el hundimiento y para ello se le tomará declaración jurada a los sobrevivientes y al resto de la tripulación encargada del manejo del barco.
Testigos presenciales alegaron que el trágico accidente se suscitó por la mala ubicación de la carga y la falta de los chalecos salvavidas. A su vez, otros sobrevivientes refirieron que el capitán fue una de las primeras personas en abandonar la embarcación.
La nave aún permanece en las inmediaciones de la bahía de Panamá en espera de ser reflotada para ser remolcada hasta las instalaciones del Servicio Marítimo Nacional (SMN).