Pintar la fachada de los edificios, viviendas y comercios, por lo menos una vez al año (entre mayo y junio) es una norma establecida en el Código Administrativo y en los decretos de la Alcaldía de Panamá desde hace muchos años, pero en la práctica son pocos los propietarios de inmueble que la cumple, a pesar de que existen sanciones contra los que violen esa disposición.
En la ciudad de Panamá podemos observar fachadas de edificios, viviendas y establecimientos comerciales que llevan años sin recibir una mano de pintura dando un aspecto negativo al ornato y aseo de nuestra principal urbe.
Algunos multifamiliares logran ser pintados durante tiempo de campaña política, o sea una vez cada cinco años, por los diferentes candidatos a puestos de elección popular, principalmente por los aspirantes al cargo de legislador.
Algunos edificios de multifamiliares ubicados en Barraza, El Chorrillo, Los Libertadores y los de Santa María todavía gozan de una fachada presentable porque fueron pintados durante la pasada campaña política de 1999.
No obstante, la mayoría de los edificios de Renovación Urbana que fueron construidos después de la invasión militar de 1990, en el barrio de El Chorrillo, no guardan ya aquellos colores resplandecientes y lucen una triste fachada de viejos cuartos de inquilinato.
Más aún, muchos edificios en ese barrio todavía tienen en sus paredes y fachadas la propaganda política de los diferentes candidatos que participaron en la pasada contienda electoral y que no han cumplido su promesa de pintarlos.
Los edificios con fachadas deterioradas por la falta de pintura y mantenimiento le dan una cara triste a la ciudad, que no es la mejor imagen que debemos presentar como capital de un país por donde pasan miles de extranjeros.
Pero, no todo es feo en nuestra ciudad puesto que en el Casco Viejo, ubicado en San Felipe, existen residencias con llamativas fachadas, pintadas con alegres colores y rodeadas de abundantes flores, que le devuelven aquel hermoso pasado que por muchos años perduró en ese barrio.
Recientemente, la actual administración del Municipio de Panamá ha retomado nuevamente la preocupación por el aseo y ornato de la ciudad adoptando varias medidas, entre las cuales destacan que es de cumplimiento obligatorio pintar las fachadas de los edificios, viviendas y comercios a partir del 1 de junio de cada año.
El alcalde de la ciudad de Panamá, Juan Carlos Navarro, recordó que será de obligatorio cumplimiento el Decreto 2025 de 1995, que entre las medidas de ornato, ordena pintar los edificios, viviendas y comercios en la capital que necesiten ser pintados.
"Ahora se pretende retomar el Decreto para obligar a los propietarios de inmueble que pinten sus edificios o de lo contrario serán sancionados", expresó un portavoz de la alcaldía al explicar la medida.
La medida establece que toda persona natural o jurídica, propietaria de vivienda, edificio, negocio o establecimiento de cualquier índole, tiene la obligación de mantener completamente limpio y pintado el frente y alrededores de sus respectivos locales o propiedades, incluyendo la parte de la calle que corresponda al frente y costados de la edificación, labor que es exigible durante el mes de mayo de cada año, de acuerdo al artículo 1401 del Código Administrativo de la República de Panamá.
La desobediencia o incumplimiento de la mencionada norma puede ser sancionada por el corregidor del lugar.
El corregidor concederá un mes de plazo a partir del 1 de junio de cada año, a los propietarios de inmuebles, que necesiten ser pintados, para que cumplan con la disposición alcaldicia.
Según la norma establecida, vencido este plazo, el corregidor debe enviar un informe a la Alcaldía de Panamá en el cual identificará a los dueños de inmuebles que no han cumplido con la medida de pintar la fachada de sus edificios.
Luego, la Alcaldía de Panamá ordenará la pintura del inmueble a costo del propietario con un cobro coactivo adicional si fuese necesario.
Si el propietario insiste en no cumplir con la orden se le cobrará el doble de la multa y el pago del gasto total por el trabajo de la pintura del edificio, de acuerdo a lo que dispone la medida.
El Decreto No. 2025 autoriza a los 19 corregidores de policía a imponer sanciones a los infractores de la norma, cuyas cantidades van de B/.10.00 a B/.1,000.00, según la gravedad de la falta.
Los inspectores del Municipio de Panamá son los encargados de velar por el cumplimiento del mencionado decreto.