Nación

Originalidad y fe

La Semana Santa es una oportunidad para valorar el ilimitado testimonio de amor de Jesús.


UNA procesión nunca antes vista en Panamá aconteció en la iglesia Divida Misericordía cuando se trasladaron 113 andas con escenas de Jesucrito, desde la última cena hasta su resurrección.
Los devotos partieron cerca de las 7: 30 a.m., desde el templo, recorriendo la avenida Balboa y calle 50, convirtiéndose en una maratónica procesión que duró aproximadamente cuatro horas.
Participaron cientos de fieles, que querían ser testigos de tan divina ofrenda, entre ellos niños, jóvenes, adultos y hasta las mascotas.
El coro, con sus cantos religiosos, y miembros de los grupos que laboran en el templo fueron la columna vertebral del evento.
Con esto los devotos quisieron representar los últimos momentos que vivió Jesucristo antes, durante y después de su muerte.
Una de las participantes, Anayansi Castillo, señaló que desde la última cena el Señor inicia su sufrimiento, hasta que llega a su crucificción, aunque luego resucita.
"Esta procesión es la única en esa magnitud y que se realiza con con esa cantidad de pasos en Panamá".
Castillo indicó que es así como celebran lo que se puede llamar la culminación de la gran obra de salvación de Dios por medio de su hijo Jesucristo y el inicio de la nueva alianza entre Dios y la humanidad.
"Este es un tiempo para buscar y comprender a Jesús: Jesús que ama, que muere, que resucita. Es una semana de conversión y de oración. Dios se ofrece a quienes lo buscan", aportó.
Para Rubén Pérez, quien también participó de la procesión, este es un periodo para reflexionar sobre los problemas de la vida y la forma para mejorar y alcanzar una existencia más plena.


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273678
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América