Nación

Oro en la basura

Si usted va a botar un papel por la ventana de su auto, deténgase un momento y piénselo bien, puede que esté tirando el dinero a la calle.


CIENTOS de panameños botan a la basura: papel, botellas plásticas, de vidrio y hierro, sin saber que existen personas que se ganan la vida con "la basura que ellos botan".
Por ejemplo, Panamá en los últimos años ha experimentado el fenómeno del alza en los productos siderúrgicos.
Por esta crisis de metales ferrosos es que China, principal productor y exportador, ha tenido que importar este producto a raíz de la alta tendencia a la urbanización y como consecuencia de su expansión económica. Algunos panameños practican una cultura de reciclaje.
Por las calles se ve a los indigentes y orates con sus bolsas o sacos recolectando aluminio, hierro, papel y hasta plástico.
Y eso no es todo, hay personas que hacen de este oficio (el reciclaje) una manera de vivir. Algunos utilizan sus vehículos todo terreno, se pasean por distintas partes de la ciudad y las afueras, buscando materiales como el hierro que antes de la crisis del metal, no era muy cotizado, pero ahora, las empresas pagan hasta 100 balboas por tonelada.
Pero como todo en este país, lo positivo tiene su cara negativa. Ello, porque hay quienes ponen en peligro la vida y bienestar de las personas que transitan por las calles al hurtar las tapas de alcantarillas y cables de cobre pertenecientes al Estado y a empresas privadas.
Ante la situación, el Municipio de Panamá ha dispuesto que los establecimientos y talleres a los que se les compruebe el acopio, compra o venta de bienes municipales serán sancionados con el cierre definitivo del local.
Esto está establecido en el Acuerdo No. 66 del 20 de junio de 2005, aprobado por el Consejo Municipal de Panamá.
El mencionado acuerdo, presentado por el concejal Nelson Vergara, estipula que los nuevos establecimientos dedicados a la compra y venta de materiales metálicos deberán ubicarse a no menos de un kilómetro de distancia de las áreas residenciales, para evitar que estos lugares se constituyan en potenciales focos de insalubridad y de propagación de enfermedades infecto- contagiosas.
Con esta medida se pretende garantizar que los ciudadanos de cada corregimiento no se vean expuestos a los tóxicos que generan estos locales debido al procesamiento de metales, sin contar con los equipos técnicos idóneos.
La medida faculta a las autoridades policivas y municipales para que apliquen sanciones ejemplares a aquellas personas irresponsables que se dedican a hurtar estos materiales para luego revenderlos en talleres que sin ningún tipo de controles de salubridad los funden para obtener ganancias ilícitas.


fecha edicion
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198776
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América