Las violaciones a los derechos humanos y la corrupción entre los presidentes latinoamericanos a lo largo de los años ha llevado a muchos a responder ante los tribunales de justicia; sin embargo, pocos han sido condenados.
En el 2009, el ex presidente de Costa Rica, Rafel Calderón, fue condenado a cinco años de prisión por corrupción.
Mientras, el ex mandatario venezolano, Carlos Andrés Pérez, cumplió una condena de dos años en su domicilio por malversación.
Las denuncias por corrupción también han tocado a los ex presidentes Rafael Callejas (Honduras), Abdalá Bucaram (Ecuador), Arnoldo Alemán (Nicaragua), Luis González (Paraguay) y Fernando Collor de Mello (Brasil), pero todos han salido bien librados.
De igual forma, el ex presidente argentino, Carlos Menen, enfrenta un proceso por contrabando de armas.