El país amaneció ayer con el segundo episodio del intercambio de acusaciones de corrupción de parte de los políticos del Partido Arnulfista (PA) y el Partido Revolucionario Democrático (PRD) que utilizaron los medios de comunicación como escenario para sus cuestionamientos.
Desde muy temprano en la mañana, voceros de la alianza oficialista se apersonaron a programas de radio y televisión a exigir que el candidato Martín Torrijos aclare todas las acusaciones hechas en su contra, el PRD respondió de igual forma descalificando estas acusaciones que consideran muestras de "desesperación".
En tanto, Torrijos lamentó que el abanderado oficialista, José Miguel Alemán, no tenga el "coraje" para hacer él mismo estas denuncias, las cuales considera producto de una "mente torcida" que mantendrá en sus oraciones, refiriéndose a José Blandón Figueroa.
Mientras, los otros dos candidatos presidenciales Guillermo Endara y Ricardo Martinelli, se mantuvieron al margen del enfrentamiento. Martinelli se mostró en contra de la "sacadera de trapos sucios" y aseguró que a la gente no le importa que un grupo que se ve perdido saque a relucir asuntos que se dieron hace veinte años atrás, cuando la gente lo que espera es trabajo y solución a sus problemas.
El constitucionalista Silvio Guerra opinó que Blandón violentó el artículo 152 de la Constitución Nacional al haber solicitado en el 2,000 la liberación de un secuestrador.
El artículo 152 de la Constitución dispone que los legisladores no pueden hacer por sí mismos ni por interpuestas personas contratos o negocios ante otros órganos del Estado o instituciones, lo cual, según Guerra, se estableció para evitar tráfico de influencias o la presión que puede ejercer un legislador.
José Blandón Figueroa, legislador arnulfista, detonante de la crisis, presentó ayer ante el Tribunal Electoral, una solicitud para que se realice un audito de las cuentas bancarias de la sociedad anónima Martín Torrijos.
La legisladora Balbina Herrera, subsecretaria general del PRD, insistió en que pueden investigar esta sociedad y lo que quieran, pues están confiados en que no hay ninguna anomalía con la existencia de esta sociedad.
Afirmó que Blandón como abogado no tiene ética para hacer estas denuncias, pues en el caso del secuestro que ha sacado a la palestra, él era abogado del secuestrador y además le solicitó al ex ministro Winston Spadafora, la rebaja de la condena que le impusieron los tribunales panameños.