Los padres de familia de escuelas y colegios particulares tienen derecho a organizarse para defenderse de las arbitrariedades que se están cometiendo en estos planteles, manifestó ayer el comisionado presidente de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor, Rafael Carles.
"Es inconcebible la forma como algunos colegios particulares están manejando el tema de la educación", indicó Carles.
Sostuvo que en la actualidad la educación particular ha dejado de ser una actividad de beneficio social, para convertirse en un tema netamente mercantilista.
Carles indicó que entre las denuncias presentadas contra algunas escuelas particulares, están cobrar por paquetes de libros que nunca llegan a entregar en su totalidad, cobrar por libros nuevos y entregar a los estudiantes fotocopias, y exigir en el mes de octubre el pago de la mensualidad de diciembre para poder hacer los exámenes bimestrales.
Otra arbitrariedad denunciada es cobrar el costo de los uniformes en el pago de matrícula, así como cuotas obligatorias en la matrícula de cada alumno, para la construcción de un gimnasio, señaló Carles.
Agregó que igualmente cobran por un anuario que la escuela no entrega, y obligan a comprar el uniforme en el colegio, sin permitir que el estudiante lo compre en otro lugar, además no permiten que los libros del año anterior puedan ser utilizados nuevamente.
"Los padres de familia están saliendo de esta clandestinidad emocional, porque están denunciando estas actividades abusivas y estas prácticas restrictivas", puntualizó Carles.
Subrayó que la CLICAC tiene las puertas abiertas para que los padres de familia concurran a interponer sus denuncias, de forma anónima, si así lo desean.
Carles aseguró que se han iniciado los primeros pasos para erradicar del todo estos abusos de los colegios particulares.