Después de 15 meses de haber sido presentado en la Asamblea Nacional, se aprobó en primer debate el proyecto de Ley N.° 29, que promueve que la enseñanza del lengua de señas, que se les brinda en colegios oficiales a los niños u adolescentes sordos, involucre a sus padres y familiares.
La finalidad de esta norma es impulsar a través del Ministerio de Educación la formación en una segunda lengua para los padres, guardianes y representantes legales de niños y adolescentes sordos.
El Instituto Panameño de Habilitación Especial se encargará de capacitar a los docentes.
Esta iniciativa obedece a la necesidad que tienen muchos padres de niños y adolescentes con discapacidad auditiva de comunicarse con ellos.
"Este lenguaje es tan significativo que considero que en el mundo es el primer lenguaje universal materno", afirmó el diputado Juan Moya, presidente de la Comisión de Educación.