El próximo lunes, 15 sobrevivientes más de la intoxicación por dietilenglicol recibirán su ayuda humanitaria económica, luego que ayer la Oficina de Asistencia a Víctimas del SIRA procediera a entregar los 20 primeros pagos.
Eran las 2: 00 p.m. de ayer cuando por fin 20 sobrevivientes, y sus familiares, recibieron la tan esperada, pero repentina llamada.
Fueron pocos los que quisieron hablar, pero quienes lo hicieron, decían que no lo creerían hasta tener el cheque en sus manos.
Una fuente oficial disipó a Panamá América la duda de cuándo se hará el próximo pago. Según explicó, el lunes se entregarán 15 más, debido a que a esos expedientes están completos.
Detalló que, a medida que se tengan todos los documentos requeridos.
Por otra parte, Roger Barés, del Comité de Protección al Paciente de la Caja de Seguro Social, refutó las acusaciones de que ha recibido dinero del fondo para las víctimas del SIRA.
Negó que haya recibido cheque alguno de esa oficina, y en su lugar, dijo que recibió B/.1, 500 en efectivo de manos del ministro de Salud, por mediar en el manejo de la crisis.
Barés vive en Chitré, por lo que los pagos se hicieron en calidad de viáticos, a razón de B/.300 por cada viaje.
Por otro lado, la Contraloría General negó ayer que haya emitido algún cheque para pagar a familiares de las personas envenenadas, y comunicó que esta medida es función exclusiva del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
El subcontralor Luis Carlos Amado, reiteró que persiste la equivocación generalizada de que le corresponde a la Contraloría realizar estos pagos.
Los arreglos se hicieron en conjunto con el Despacho de la Primera Dama.
"Conseguimos un cupo con los doctores y eso es muy difícil porque la lista es muy larga", contó Bowen.
Cuando el protagonista de esta historia, el pequeño Lucas, conoció que por primera vez, especialistas evaluarían su caso, apenas emitió palabra. "Yo quiero seguir estudiando y estoy muy contento".
Robin López Del Castillo, oftalmólogo cubano, indicó que Lucas padece de "hipermetropía con astigmatistmo alta". Este mal ha acabado con el 40% de su visión, por lo que ahora utilizará lentes de vidrio grueso, aunque "el daño es irreversible".