En una inspección de rutina en la cárcel La Joyita, por parte de la Oficina de Supervisión de los Privados de Libertad de la Defensoría del Pueblo, se detectó que el recluso Carlos Velásquez estaba detenido por una condena de 40 meses que ya había cumplido en el 2007.
De acuerdo con información emanada de la Defensoría, Velásquez fue sentenciado a 40 meses de prisión por delito contra el pudor, los cuales cumplió el 18 de septiembre de 2007 y quedó libre.
Sin embargo, el pasado 10 abril de 2009, fue nuevamente detenido por unidades de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) por el mismo delito y permaneció un mes y 26 días privado de su libertad ilegalmente, sin que las autoridades judiciales, penitenciarias ni policiales se percataran del error.
Según Velásquez, le informó a los agentes que ya él había cumplido la condena por el delito del que nuevamente se le acusaba, pero ignoraron su planteamiento.