Nación

Países buscan redefinir "intervención humanitaria"


Naciones Unidas. La frase de moda en esta Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es "intervención humanitaria" sin comillas, para definir lo que puede marcar un nuevo hito en las normas que rigen no sólo a la comunidad internacional, sino más específicamente al sistema interamericano.
Sólo que en las últimas 48 horas las misiones diplomáticas ante la ONU, y notablemente las latinoamericanas, han trabajado en sobre tiempo para redifinir esa frase eliminando la contenciosa palabra "intervención" a favor de algo como "cooperación humanitaria" o "acción de emergencia".
"A fin de la semana pasada en una reunión con los canadienses, el Reino Unido planteó que la palabra "intervención" humanitaria representaba problemas para muchos países y, con el apoyo de México, Argentina, y Nuevo Zelanda se acordó un cambio cosmético en el lenguaje," según confió a este corresponsal un embajador latinoamericano que solicitó que no se usara su nombre.
Sin embargo, el concepto fundamental de la acción colectiva en favor de la democracia y los derechos humanos no ha variado un ápice desde que el canciller de Canadá, Lloyd Axworthy, propuso a la Asamblea General la creación de una comisión que formule recomendaciones concretas para definir mejor las circunstancias en las que se justificarían invocar la "cooperación humanitaria".
"Varias de nuestras delegaciones concuerdan en que la última responsabilidad debería radicar en el Consejo de Seguridad," reveló el diplomático latinoamericano.
Por su parte, Ramón Morales Quijano, el representante permanente de Panamá ante la ONU, así como el vicecanciller Harmodio Arias, que la semana pasada asistió al debate de la Asamblea General, consideran que sería "prematuro" opinar sobre el tema antes de que la comisión emita su informe.
Por eso se anticipa que el canciller José Miguel Alemán en su discurso no abundará sobre la materia, sino que enfocará asuntos más generales como el reto que la pobreza presenta a la comunidad internacional, así como la urgente necesidad de ofrecer mejor educación y mayor protección a la niñez.
En conversaciones separadas, tanto Morales como Arias reconocieron que en los últimos años, la idea de una interpretación más flexible y actualizada de la doctrina de la no intervención se ha cimentado firmemente en el discurso internacional, tanto a nivel mundial como en la comunidad interamericana.
Desde hace algún tiempo, el secretario general, Kofi Annan, ha estimado "legítimo" el uso de la fuerza por parte de instituciones multilaterales como la OTAN en socorrer a poblaciones en peligro de caer víctimas de etnocidio, como fue el caso en Yugoslavia y algunos países africanos.
Annan reiteró que, de acuerdo con la Carta de la ONU, el Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad primaria del mantenimiento de la paz y la seguridad internacional y debe decidir el uso de la fuerza.
A nivel regional, el ex presidente colombiano César Gaviria, ya al asumir el cargo de secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), indicó que favorecía una acción más "proactiva" del organismo en defensa de la democracia y los derechos humanos.
No obstante, algunos se sorprendieron cuando la canciller de México, Rosario Green, decidió entrar junto con Argentina y Chile al grupo establecido por el canciller Axworthy, considerando que la cancillería azteca históricamente ha sido la que más obstáculos puso en el camino a los esfuerzos colectivos del sistema interamericano en favor de la democracia y los derechos humanos.
Puede que haya influido el hecho de que el cambio de gobierno en México con la toma de posesión del presidente electo, Vicente Fox, el próximo primero de diciembre, tendrá un profundo impacto en las relaciones hemisféricas, donde México adoptará una posición de mayor armonía con las otras repúblicas hemisféricas.
"Es mi voluntad denunciar cuando existan casos claros de violaciones a los derechos humanos, de magnicidios o de comportamientos que no van con la democracia", dijo Fox dos días después de su elección.
"Tendremos que hacer algunos ajustes en la Doctrina Estrada," añadió, refiriéndose a la doctrina iniciada a comienzos del siglo pasado por la cancillería mexicana y luego adoptado por la Carta de la OEA de no intervención en asuntos internos de otros países.
Washington no sólo se ha servido de pasadas resoluciones de la ONU para justificar la intervención armada para detener el exterminio étnico en Kosovo y Bosnia, sino también para justificar su continuado castigo aéreo contra Irak.


fecha edicion
old id
49375
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América