Un grupo de palancas de taxi en la provincia de Chiriquí, decidió culminar ayer una huelga de hambre, que mantuvo por meses, luego que el director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, Pablo Quintero Luna, se comprometiera entregarles certificados de operación.
Tras permanecer por espacio de dos meses en las escalinatas de la Iglesia Don Bosco, recibieron la noticia de parte del propio Quintero Luna, quien acudió al lugar, prometiendo la entrega de los certificados de operación, una vez se haga la evaluación correspondiente de cada caso.
Los transportistas de "tierras altas" se atrincheraron en las inmediaciones de la iglesia, con pancartas y cartones que se convirtieron en sus cobijas de día y noche, en espera de una respuesta por parte del Ejecutivo.
Durante la prolongada jornada de protesta 10 de los 36 se retiraron, tras afrontar problemas de salud y económicos. El director de la ATTT llegó al lugar, mientras representantes de la Defensoría del Pueblo sirvieron como garantes del pacto, que puso fin a la huelga que mantenían los transportistas chiricanos.
Quintero Luna dijo que por instrucciones de la presidenta de la República, Mireya Moscoso, se apersonó al lugar y manifestó que concederán los certificados de operación a los "palancas", pero antes se verificará si tienen boletas pendientes y si el carro está a nombre de ellos.
El vocero de los transportistas, Joel Herrera, expresó su satisfacción por el acuerdo e instó a que el mismo se concrete lo más rápido posible. En agosto del año pasado, la Presidenta de la República entregó unos 106 certificados de operación a un grupo de palancas en la provincia de Chiriquí.
Todos "debemos cumplir con nuestro deber, independientemente de los poderosos, de los tentáculos, de las manos peludas y todas esas cosas".
Dijo que cuando cese sus funciones como contralor de la República está dispuesto a rendir declaraciones a su sucesor acerca de sus bienes, pues el que es funcionario público debe servir al país, "no a servirse del país".