Las provincias de Panamá, Bocas del Toro y la región de Kuna Yala son los puntos de mayor riesgo en cuanto a consumo de drogas, mientras que la más ingerida resultó el alcohol, según un Estudio Epidemiológico sobre Desregulación Psicológica como Factor de Riesgo al Consumo de Drogas.
El estudio fue elaborado por la Comisión Nacional para el Estudio y la Prevención de los Delitos Relacionados con Drogas (CONAPRED), el Ministerio de Educación y la Cruz Blanca Panameña, bajo los auspicios de la Embajada de los Estados Unidos en el 2001.
Otro punto alarmante es el alto consumo de éxtasis que alcanza valores superiores al de la cocaína entre los adolescentes encuestados, alcanzando 2.8% en los varones.
El mismo establece que los puntos de "riesgo extremo" son Panamá, Taboga, Chame, La Chorrera, Chepo, Chimán, Capira, Arraiján, San Carlos, Balboa y San Miguelito.
En cuanto a los sitios de "muy alto riesgo" se encuentran los tres distritos de la provincia de Bocas del Toro, así como los corregimientos de Puerto Obaldía, Narganá y Aligandí, ubicados estos últimos en la Comarca de San Blas.
Mientras que los puntos de alto riesgo son Colón, Chiriquí, Darién y las cabeceras de las provincias de Coclé, Los Santos y Herrera.
La población estudiada representa una muestra de adolescentes de ambos sexos, con edades comprendidas entre los 12 y 18 años de edad, de escuelas públicas y privadas de las provincias de Panamá, Bocas del Toro, Chiriquí y Colón.
También los adolescentes de "situación de riesgo social" (desertores del sistema escolar) y en programas de tratamiento por abuso de drogas.
El estudio tenía como finalidad estimar las prevalencias del uso de drogas y el fenómeno de la Desregulación Psicológica (DP) como principal factor de riesgo para el consumo de drogas, violencia y otros problemas en adolescentes.
De acuerdo con el informe, el abuso de drogas es el resultado de una compleja red de factores, entre ellos, genéticos, los cuales interactúan de forma dinámica como factores familiares y con el ambiente social durante la niñez y la adolescencia, promoviendo así la iniciación en el consumo, el uso continuado, el abuso y la dependencia.
La Desregulación Psicológica se define como el déficit en la habilidad para regular afecto, la conducta y la cognición en respuesta a los estímulos del ambiente.
En cuanto a la prevalencia de vida al consumo de drogas que realiza una persona en algún momento de su vida, se determinó que el alcohol alcanza 67.9% en varones y 63% en niñas, seguido del cigarrillo, 35.9% en varones y 28.4%, niñas.
En cuanto a las drogas ilícitas, la de mayor consumo resultó la marihuana con 8.8% para los varones y 3.4% para las niñas.
Se pudo conocer que el inicio de consumo de drogas legales como el alcohol y cigarrillos se da alrededor de los 12 años, mientras que las drogas ilegales se presenta a los 13 años.
El sexo femenino resulta el más vulnerable a consumir drogas ilícitas en el país, de igual forma se detectó que el 10% de los varones y el 1.6% de las niñas han portado armas de fuego en las calles.
También el 13% de los varones y el 5% de las niñas han llevado consigo armas blancas a los colegios y más del 60% de los encuestados ha visto que alguien ha sido apuñalado.
El paciente es incluido luego en un programa con nutricionistas, psicólogos, fisioterapistas, endocrinólogos, enfermeras, de modo que "aprenda a vivir bien y mejor".
La nutricionista clínica Itzel Velásquez, presidenta de la Asociación Panameña Para la Prevención y Tratamiento de la Obesidad (APPTO), explicó que existe una operación para identificar el sobrepeso.
Se trata de la ecuación del Indice de Masa Corporal (IMC). Se obtiene dividiendo el peso en kilos entre la estatura en metros cuadrados. Si la respuesta supera 25 hay sobrepeso (patología previa a la obesidad) de 30 ó más es obesidad.
Por otro lado, Velásquez no pasa por alto el efecto de la publicidad en los obesos. La estrategia es "aprender a convivir con ella".
Señala que se debe ser críticos y tener mayor responsabilidad con lo que vamos a hacer con nuestro cuerpo, "que es un templo".
Lo ideal es asesorarse adecuadamente sobre los artefactos y medicamentos que se anuncian como la salida a la obesidad. La opinión del médico es imprescindible y es que son muy pocos los medicamentos que pueden utilizarse como adelgazantes.
Indicó que recientemente en la ciudad de Brasilia se revisó el Consenso Latinoamericano para el tratamiento de la enfermedad. Uno de los capítulos se ciñe a las medicinas.
Actualmente en el mercado existe una variedad de éstas, pero los recomendados por la Federación Latinoamericana de Obesidad cuyo presidente es el doctor César De León (panameño), sólo tres compuestos genéricos han sido aprobados para tales propósitos:
Sibutarmina: compuesto que actúa a nivel cerebral, en el centro de la saciedad y se utiliza para disminuir la sensación de hambre y para activar el metabolismo.
Orlistat: actúa a nivel de intestino inhibiendo en un 30% una enzima (lipasa) que capta la grasa. Esta se expulsa a través de las heces.
Mazindol: se utiliza sólo en casos especiales y estrictamente supervisado.
Delgado, en tanto, es aún más crítico de las supuestas panaceas contra la gordura. Se buscan atajos. "Los pacientes obesos son muy susceptibles a caer en manos de charlatanes, por estar ansioso y con baja autoestima, cae. Y esta no es la salida".