LA Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, que ratificó Panamá el año pasado, "no es un deseo ni un plan de sueño", es una realidad que deben cumplir las autoridades panameñas, aseguró ayer Sandra Valle, asesora Interregional de la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
La delegada de la ONU está de visita en Panamá y ayer sostuvo un conversatorio con miembros del Consejo Nacional de Periodismo (CNP) para intercambiar experiencias sobre el rol de los medios en el proceso de adecuación de esta normativa.
Valle enfatizó que los funcionarios están en la obligación de rendir cuentas de sus actuaciones a la ciudadanía y a los periodistas; y aunque reconoció que estos últimos son acosados judicialmente cuando investigan casos de corrupción en la administración pública, los exhortó a continuar con su labor.
"Los países tienen la obligación de diagnosticar sus propios problemas y encontrar soluciones adecuadas de acuerdo con aquel texto que han negociado en la Convención contra la Corrupción", apuntó.
Durante el conversatorio, los miembros del CNP expusieron varios casos de alto perfil de corrupción registrados en países de Latinoamérica que culminaron con el encierro de altos funcionarios.
No obstante, resaltaron que en Panamá esto no sucede por el cuestionado sistema de justicia que existe, toda vez que no hay ningún "mono gordo" preso a la fecha.
Dentro de la Convención se contempla una serie de actuaciones preventivas para evitar la corrupción como el blanqueo de dinero, el soborno de funcionarios, el tráfico de influencias, abuso de funciones, enriquecimiento ilícito, malversación o peculado y obstrucción de la justicia.
En virtud de ello, Valle hizo hincapié en que se deben impulsar cambios legislativos e institucionales y promover más la participación de la sociedad civil a fin de abrir canales para lograr un mejor acceso a la gestión pública, la transparencia y la rendición de cuentas.
Asimismo, advirtió que la comunidad internacional "está de ojo" con esos temas y compromisos que deben asumir las autoridades panameñas con eficacia y eficiencia.
La delegada de la ONU también se reunió ayer con la jefa del Ministerio Público, Ana Matilde Gómez, para intercambiar ideas sobre la lucha contra la corrupción y fortalecer los lazos de cooperación entre Panamá y las Naciones Unidas. Además, analizaron la importancia que tienen los fiscales en la persecución de este delito.
Valle proporciona ayuda y servicios técnicos en materia de corrupción, tráfico de drogas y de personas, reforma criminal de la justicia y la preparación de normativas acordes con las convenciones de las Naciones Unidas relacionadas al crimen organizado, la corrupción y terrorismo.
Panamá debe cumplir con convención anticorrupción
La delegada de la ONU pidió a la sociedad civil que se involucre más en la lucha contra la corrupción.