Ante el reciente nombramiento de un nuevo Embajador ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), es propicia la ocasión para, en primer lugar, felicitar cumplidamente a mi colega, el Dr. Juan Manuel Castulovich, por la honrosa designación que en él ha recaído y, en segundo lugar -por considerarlo importante- para contribuir con algunas consideraciones y conceptos, pues ante la coyuntura que se presenta con un cambio de Jefe de Misión luego de más de diez (10) años, se impone reforzar nuestra presencia en el máximo organismo regional a efectos de que la Misión Permanente de Panamá ante la OEA pase de ser de una Misión pasiva -que en el pasado reciente ha operado, a veces, sólo en base a reacción-, a una Misión siempre activa; y también es menester aprovechar al máximo dicha presencia activa en función de nuestros intereses particulares como Estado, en forma coherente con la singular política exterior panameña.
He percibido que, en realidad, en Panamá se desconoce mucho sobre la verdadera relevancia del organismo hemisférico, y de la importancia que el mismo debiera tener para nosotros ...fuera de las razones históricas que a dicho organismo nos unen. Se tiene la impresión -equivocada- de que el organismo es o no operante en la medida en que el mismo resuelva efectivamente o no una situación política, como no lo pudo hacer, en el caso de Panamá, cuando se daba la intervención interna en la soberanía popular, el desconocimiento y burla de nuestra libre determinación y la ruptura constante del orden constitucional. De allí que se haya dicho que las siglas de la OEA debieran estar más bien por "Olvidemos Ese Asunto".
La OEA abarca más; al menos mucho más de lo que trasciende o se percibe en Panamá. Es mucho lo que allí se trata, a través de una estructura orgánica y administrativa de gran envergadura, no sólo en materia política y de democracia puramente, sino también en materia de Derechos Humanos, Asuntos Jurídicos, Control del Abuso de Drogas y Sustancias Psicotrópicas, Asuntos Económicos y de Comercio, Cooperación Técnica, Salud, Turismo, Becas, Trabajo, Seguridad, etc.
Teniendo como telón de fondo las acotaciones que anteceden, a continuación algunas de las consideraciones anunciadas:
I. GRUPO DE RIO -VS- OEA
Si bien es un hecho la existencia y relevancia del Grupo de Río como Mecanismo Permanente de Concertación Política (en el continente americano solamente los Estados Unidos y Canadá carecen de representación ante dicho grupo), siempre he sostenido que el Grupo de Río no deberá nunca suplantar a la OEA, y es preciso velar porque su accionar no debilite ni reste preponderancia a nuestro máximo organismo regional. En tal sentido, es importante fortalecer nuestra participación dentro del Grupo de Río (antes Grupo de Contadora, luego Grupo de los Ocho) -como miembros fundadores que somos-, fortaleciendo también a través del mismo nuestra presencia dentro de la OEA, pero sin que ello afecte la razón de ser y objetivos de la misma.
II. COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS (CIDH)
Es preciso mantener siempre las mejores relaciones y contactos personales con los miembros de la CIDH, mediante una efectiva comunicación sobre las acciones y avances de Panamá en materia de promoción y preservación de los Derechos Humanos, siempre con miras a acatar cada vez más los preceptos establecidos en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Lo anterior incluye, por supuesto, al Relator de la OEA para la Libertad de Expresión, sobre todo a raíz de su reciente visita e informe sobre la situación de la libertad de expresión en nuestro país. Con dicho funcionario importa tener una excelente comunicación personal, y mantenerle informado inteligentemente a efectos de que se dé una efectiva coordinación, con resultados positivos para nuestro país en función de los trabajos del Relator.
III. COMISION INTERAMERICANA PARA EL CONTROL DEL ABUSO DE DROGAS (CICAD)
La CICAD constituye un órgano importante dentro de la OEA para, a través del mismo, defender y promover nuestra situación en materia de lavado de dinero, es decir, haciendo énfasis en las múltiples medidas que para prevenirlo y detectarlo se han adoptado en nuestro país, sobre todo en función de las dos "listas negras" en las que -de manera injusta- se nos ha incluido recientemente. Existe un Grupo de Expertos para el Control del Lavado de Activos de la OEA-CICAD con el cual es preciso mantener una eficaz y eficiente relación, en los mejores intereses de Panamá.
Con lo anterior en mente, es recomendable trabajar estrechamente, entre otras instancias, también con la Superintendencia Bancaria, la Procuraduría General de la Nación, y la Unidad de Análisis Financiero (UAF).
Otra idea que me viene a la mente, y que podría servir muy bien a nuestros intereses, es ofrecer a Panamá como sede permanente de la CICAD. Actualmente, además de la sede permanente de la misma OEA, se encuentran establecidas en Washington, DC las sedes permanentes de otros organismos adscritos a la OEA, o relacionados de alguna manera como parte del sistema interamericano, como lo son, entre otros, además de la CICAD, la CIDH, la Junta Interamericana de Defensa (JID), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM). Así también, tenemos los siguientes otros entes de la OEA con sedes permanentes fuera de los Estados Unidos de América: Comité Jurídico Interamericano (CJI) - sede en Brasil; Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) - sede en Costa Rica; Instituto Indigenista Interamericano - sede en México; Corte Interamericana de Derechos Humanos - sede en Costa Rica.
Por un lado, existen las instalaciones necesarias en áreas revertidas y, por el otro, la posición geográfica y ubicación estratégica de Panamá la hacen sumamente atractiva para tal fin; sobretodo, el tener la sede permanente de la CICAD serviría mucho a nuestros intereses en función de nuestra lucha por combatir y erradicar el flagelo de la droga, y detectar y prevenir el lavado de activos. Se propone, pues, ofrecer a Panamá como sede permanente de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD).
IV. LIMPIEZA DE LOS POLIGONOS
Existe también dentro de la OEA un grupo que trata sobre asuntos ambientales. En función de nuestros intereses yo iría más allá, y propondría llevar al Consejo Permanente y, de ser necesario, a tema principal de la Asamblea Anual de la OEA., el asunto de la contaminación ambiental en Panamá y la responsabilidad de los Estados Unidos de América. Estoy convencido de que con una presencia y participación efectiva y enérgica en la OEA, a través de los consejos y grupos de trabajo establecidos y, principalmente, de gestiones efectivas ante el Secretario General y los Embajadores de los Estados miembros, podremos interamericanizar nuestras justas reclamaciones a efectos de que, a la postre, se dé una justa solución.
V. FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA
En cuanto a democracia, es mucho lo que Panamá puede aportar -por experiencia propia, muchas veces cruel-, para que la OEA y, a través de la OEA, los Estados miembros que así lo necesiten, se vean fortalecidos en dicho aspecto. Situaciones como las que se experimentan en Perú, por ejemplo, son condenables, y una actitud "tibia" de la OEA para intentar resolverlas lo que hace es restarle credibilidad en nuestros pueblos. El tema de Cuba es distinto, aunque doblemente condenable, pero requiere en mi opinión de un tratamiento certero e inteligente, que no necesariamente significa mantener a la isla "aparentemente" excluida del sistema interamericano. Es preciso definir, en base a metas concretas y verificables, con el seguimiento adecuado.
VI. TRASLADO DE LA SEDE DE LA OEA A PANAMA
Desde hace muchos años he tenido un sueño dorado, que he compartido con distintas personas. Se trata de al menos iniciar la exploración de la posibilidad de que la Sede Permanente de la OEA sea trasladada de Washington, DC a Panamá. Abundan las razones históricas (además de la ubicación geográfica y la conveniencia) para que se adopte tal decisión, y son muchos y grandes los beneficios políticos y socio-económicos que tal decisión acarrearía para nuestro país.
Se que existen resoluciones tanto del Parlamento Latinoamericano (PARLATINO) como del Parlamento Centroamericano (PARLACEN) apoyando tal traslado. Así también, hace pocos años, el entonces Embajador de Venezuela en Panamá propuso el tema públicamente, como algo que era de justicia histórica.
En términos económicos, si se tiene en cuenta toda la operación de la sede -y a través de la sede-, y la presencia de todas o la mayoría de las misiones, representantes permanentes u observadores (con un promedio de tres personas por misión) que alquilarán, comprarán y consumirán todo tipo de bienes y servicios, estamos hablando de un impacto económico positivo importante. En cuanto al factor político / estratégico, qué mayor seguridad y estabilidad para el Canal de Panamá -y Panamá misma- que tener aquí la sede permanente de la OEA. Panamá adquiriría de inmediato, sólo por esto, una preponderancia a nivel continental importante y permanente.
Conozco bien lo complejo del tema, y anticipo claramente algunos obstáculos, entre otros, de índole política (de parte de los Estados Unidos), y de índole económica ...y política también (de parte de Estados del CARICOM) ...pero no es imposible, y es demasiado lo que Panamá ganaría de ser exitosos en tamaña aspiración que, repito, es de justicia y lógica histórica, desde la celebración aquí del Congreso Anfictiónico en 1826, que fuera convocado por El Libertador Simón Bolívar.
VII. CANDIDATURAS / BECAS
Es necesario dar capital importancia al tema de las candidaturas que periódicamente se dan en distintos órganos y organismos de la OEA, en términos de negociar las mismas inteligentemente para que nuestro país tenga cada vez mayor representación y participación en los distintos órganos y organismos no sólo en este continente, sino también en otras entidades con sede fuera del continente americano.
Relacionado un poco con este tema, aprovecho para señalar la importancia de promover una mayor participación de panameños/as dentro de la misma OEA, así como también de facilitar la aprobación de becas para los/as mismos/as.
VIII. CULTURA Y TURISMO
A no ser que hayan ocurrido cambios desde la fecha en que me desempeñé como Embajador Alterno, existe en la Misión Permanente de Panamá ante la OEA una posición para "Consejero/a Cultural", y en realidad es mucho lo que en cuanto al tema cultural se trata, canaliza y difunde a través de la OEA.
Se sugiere aquí designar a un/a funcionario/a lo suficientemente capacitado/a para que ejerza las funciones verdaderamente inherentes a dicho cargo, y que no lo ocupe por pura asignación de tareas relacionadas, sin ser esa su área de desenvolvimiento o especialización. Se trata aquí de que se promueva y difunda -como quizá nunca se ha hecho en el pasado-, nuestra rica cultura y turismo, desde el máximo organismo hemisférico. Es un trabajo que habría de hacerse desde nuestra Misión Permanente ante la OEA, aprovechando todas las facilidades ofrecidas por la sede permanente, y en forma directa a cada uno de los otros 33 Estados miembros. Sobre todo, es un trabajo que habría de hacerse en forma coordinada con el Instituto Nacional de Cultura (INAC), y el Instituto Panameño de Turismo (IPAT).
IX. SESION PROTOCOLAR DEL CONSEJO PERMANENTE
La OEA, como organismo regional, es efectiva y eficiente o no, en la medida en que así lo permitan los Estados miembros, mediante la voluntad política claramente manifestada, unilateral y multilateralmente. Es importante el apoyo claro y manifiesto, y la participación activa de los Estados miembros a favor y dentro de la Organización.
Muchos gobernantes estilan aprovechar el máximo foro interamericano para exponer su pensamiento, así como también las realidades y aspiraciones de sus pueblos y, además, para impulsar las actividades de la Organización. Lo anterior es permitido (en el caso de presidentes/as y ministros/as de relaciones exteriores), mediante la celebración de una Sesión Protocolar del Consejo Permanente de la OEA, en el Salón de las Américas (reservado, entre otras, para ocasiones de importancia como la señalada).
Durante la administración del presidente Endara se hizo una excepción a la regla, y se permitió que el entonces Primer Vicepresidente de la República, Dr. Ricardo Arias Calderón, se dirigiese al continente americano desde el Salón de las Américas, en una Sesión Protocolar del Consejo Permanente de la OEA. Así las cosas, se propone que se hagan las coordinaciones de rigor, a efecto de que la Excelentísima Señora Presidenta de la República exponga su verbo ante tan selecta audiencia interamericana.
X. EMBAJADA DE PANAMA ANTE EL GOBIERNO DE LOS EEUU Y ANTE LA ONU
Considero de suma importancia que se mantenga siempre la más armónica coordinación y estrecha colaboración tanto con nuestra Embajada ante la Casa Blanca, como con la Embajada ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), pues, aunque los campos de acción y proyección son distintos, son muchos los temas comunes que en ocasiones se presentan, y su tratamiento coordinado debe darse en forma coherente con nuestra política exterior.
XI. OFICINA DE LA OEA EN PANAMA
La Organización de los Estados Americanos mantiene oficinas de representación en cada uno de los Estados miembros. Tal es el caso de Panamá, donde la oficina de la OEA es dirigida por el Dr. Hernán Hurtado, desde hace unos siete años. Estas oficinas son representativas, como queda dicho, de la OEA, y a través de las mismas se difunde, coordina y ejecuta gran parte de la labor de la OEA con impacto directo en los Estados miembros. Sin embargo, poca o ninguna comunicación he visto en el pasado que haya existido y exista, en nuestro caso particular, entre nuestra Misión Permanente ante la OEA, y la oficina de la OEA en Panamá.
Sobre este particular se propone que se adopten los mecanismos adecuados a efectos de que exista tal coordinación y comunicación, pues ello aseguraría una mucho más efectiva comunicación y divulgación del trabajo de la OEA en nuestro país.
XII. OFICINA PRO-ACTIVA, EFECTIVA Y EFICIENTE
En cuanto a la oficina per se, es importantísimo nombrar al personal más capacitado para poder atender eficientemente las distintas áreas, a saber: económica, política, jurídica, cultural, etc.; personal capacitado con el cual se deben sostener reuniones periódicas de coordinación y seguimiento, a efectos de "profesionalizar" nuestra Misión ante la OEA.
La Misión Permanente de Panamá ante la OEA no debe ser una oficina de "trasiego" de documentos sino, repito, de acción y seguimiento. Son muchas las ocasiones en que se solicitan, por ejemplo, comentarios y observaciones de los países miembros sobre tal o cual proyecto de convención interamericana, y nuestra participación se reduce a remitir un documento a Panamá, sin el seguimiento debido y adecuado. En tal sentido, el nuevo Embajador debe procurar que no sólo el trabajo en la Misión sea pro-activo en cuanto a la preparación de dichos documentos, sino que también se le dé el debido seguimiento a cada tema, ante las instancias correspondientes en nuestro país, a efectos de cumplir con nuestra obligación de responder, y destacar mediante una participación y aporte efectivo y útil en cuanto al tema de que se trate.
XIII. LA OEA ES MUCHO MAS ...PERO HAY QUE DIVULGARLO
Como señalaba al iniciar este breve esbozo, es en realidad muy poco lo que se conoce en nuestro país sobre todo lo que acontece en, desde -y a través de- la Organización de los Estados Americanos, y mucho menos sobre sus efectos reales y potenciales en un país como el nuestro.
Sobre el particular, entre otras cosas (algunas de las cuales han quedado mencionadas atrás), recomiendo a nuestro nuevo representante ante la OEA que contribuya como mínimo con un artículo de opinión mensual en un diario panameño de mayor circulación. Mediante dicha contribución, podría informar sobre los trabajos y acciones más relevantes que se vienen dando en el período mensual que precede, dentro de la Organización, tanto en el Consejo Permanente como en sus distintas comisiones y grupos de trabajo, e informar sobre la representación y participación de Panamá en dichas instancias, siempre en función de los lineamientos básicos de nuestra política exterior. Podría aprovechar, también, para, a través de dichos artículos periódicos, ir explicando poco a poco sobre la naturaleza, historia, funcionamiento y fines de la Organización de los Estados Americanos.
El autor es abogado y ex-Embajador Alterno de Panamá ante la OEA.