El gobierno panameño tiene que iniciar "cuanto antes" un proceso de modernización del Código Aeronáutico nacional, afirmó, Jorge Rubén Rosas, titular del Instituto Iberoamericano de Derecho Aeronáutico y del Espacio y de la Aviación Comercial (IIDAEAC), cuyo encuentro regional se efectuó recientemente en Panamá.
En su momento, dijo Rosas, el Código Aeronáutico, creado en 1963, resultó ser un buen instrumento jurídico y permitió el desarrollo y expansión de la aviación nacional, ya que fue el primer grupo de disposiciones legales para esta actividad, que se generó en Panamá.
No obstante, esta norma legal requiere su actualización, lo que conllevaría un mejoramiento integral de esta actividad, reiteró.
Destacó que el Estado panameño se ha quedado rezagado en diversos aspectos, como es el caso de las indemnizaciones, que actualmente se encuentran por debajo de las normas internacionales y que establecen que son las propias empresas de aviación las que deben procurar el nivel del pago, pero que por diversos factores, las leyes panameñas no contemplan esta situación.
El abogado expresó que el precio de las tarifas de vuelos es una facultad inherente de la Dirección de Aeronáutica Civil (DAC), pese a que en otros países de la región, se encuentra al libre juego de la oferta y la demanda.
Esta situación, a su juicio, coadyuva a que se aprueben tarifas muy similares a las que rigen en el ámbito internacional, sin que hasta el momento esto haya conllevado alguna desventaja para Panamá.
Sin embargo, existen efímeros casos en que poderosas compañías, las cuales no quiso precisar, reducen sus tarifas afectando con ello a la competencia, que por lo regular provienen de países tercermundistas.
Por ello consideró que es preciso que las autoridades de la DAC controlen las tarifas aéreas para que no existan situaciones de desventajas en esta actividad.
La globalización de la economía mundial, estimó, no debe socavar la función reguladora de la DAC, ya que ello garantiza cierta estabilidad dentro del marco comercial panameño.
Las declaraciones de Rosas se dieron tras concluir una jornada consultiva, que se basó en las normas académicas que deben prevalecer en la aviación comercial, y en donde se consideró además la revisión de la Convención de Varsovia que establece las indemnizaciones por accidentes que conlleven la pérdida de equipajes o inclusive de vidas humanas.
Igualmente se debatieron los parámetros que deben imperar en el desarrollo de la aviación comercial, que actualmente se está desarrollando de manera acelerada.
Otro punto tratado, fueron los conflictos internacionales originados por las denominadas "actividades extraterrestres".
En materia de regulación, este grupo, destacó Rosas, es un organismo consultivo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y que en la actualidad mantiene su sede en la ciudad de Madrid, España.
Este tipo de jornadas se llevan a cabo cada año en los distintos países del área, por lo que se espera que en futuros encuentros se ahonde en el tema de las "actividades extraterrestres".
Rosas precisó que uno de los temas más sobresalientes, fue el que trató las alianzas corporativas y su incidencia en los usuarios y en la explotación de los derechos del espacio aéreo.
Por último recordó, que los espacios y rutas aéreas le pertenecen a los Estados soberanos, pero que a través de concesiones son otorgadas a las empresas para que las exploten comercialmente dentro de las normas del derecho internacional aeronáutico.