La falta de solvencia económica y de visado de ingreso, así como pasaportes alterados y turistas sin buenas intenciones fueron las principales causas de las 1,941 deportaciones de ciudadanos extranjeros ordenadas por las autoridades de migración panameñas en 2008, informó hoy una fuente oficial.
El director del Servicio Nacional de Migración, Clovis Sinisterra Frías, dijo que a todos estos ciudadanos se les aplicó el proceso de deportación porque fueron descubiertos en el país "infringiendo la legislación migratoria", según señaló la entidad en un comunicado.
La mayoría de los deportados son colombianos, nicaragüenses, chinos, peruanos y dominicanos.
La apertura en septiembre pasado de un centro de acopio de denuncias contribuyó a que el Servicio de Migración incrementara y sobrepasara la cifra de deportados, en comparación con años anteriores, indicó Sinisterra.
"La mayoría de las denuncias presentadas al centro de acopio resultaron ser positivas, por lo que se incrementó la cifra" de deportados, afirmó.
Agregó que las medidas de seguridad migratorias también fueron aplicadas en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, de esta capital, dando como resultado la devolución de 1,459 personas (del total de expulsados) por la falta de solvencia económica y visado de ingreso, los turistas "no bona fide" (sin buenas intenciones) y el tránsito con pasaportes alterados, entre otras razones.
También dijo que el año 2009 se inició con las primeras 68 expulsiones de extranjeros (60 hombres y 8 mujeres), "siendo el vencimiento del tiempo de estancia la razón principal de las retenciones y deportaciones".
Los deportados que deseen ingresar nuevamente al país deberán solicitar la autorización previa al Gobierno panameño pasado diez años, como lo establece el Decreto Ley 3 de 2008 que reemplazó la Dirección Nacional de Migración por el Servicio Nacional de Migración y regula con mayor restricción las entradas y salidas de los extranjeros y su estancia en el país, según la información.