Panamá forma parte desde ayer del nuevo Grupo de los 4 (antes G3), al recibir el canciller Samuel Lewis Navarro el acuerdo de ingreso en una ceremonia que se realizó en Brasil.
En el acto que tuvo lugar al finalizar la XVIII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Rio, Lewis recibió el documento de los presidentes Alvaro Uribe, de Colombia; Vicente Fox, de México; y Hugo Chávez, de Venezuela.
El también vicepresidente panameño manifestó que se trata de "un gran logro diplomático recibir, en tan corto tiempo, el acuerdo de ingreso de Panamá al Grupo de los 3".
Sostuvo que con esta decisión la integración Latinoamericana y del Caribe ha dado un nuevo paso.
Lewis Navarro indicó que Panamá tiene interés en seguir integrándose a otros grupos y mecanismos donde la especialización del país y sus recursos sirvan para fortalecer la unidad regional y competitividad internacional.
El canciller resaltó que el G3, integrado desde hace 15 años por México, Colombia y Venezuela, y que se conoció como el Grupo de Contadora, hizo más concreta y efectiva la solidaridad de la región en la lucha panameña por la recuperación del Canal y el pleno ejercicio de la soberanía.
Reconoció que el Grupo de Contadora, del que Panamá formó parte en la década del 80, contribuyó además con la búsqueda de la paz en Centroamérica y la creación del Grupo de Río.
Entre los aspectos más importantes de la integración al Grupo de los 3, el canciller destacó las ventajas energéticas que puede constituir no sólo para Panamá, sino también para Centroamérica.
En declaraciones a la agencia EFE, dijo que está previsto construir un gasoducto entre Venezuela, Colombia y Panamá y hacer también tendidos de electricidad para llevar "energía limpia y barata" a Panamá y a toda América Central.
Otro proyecto en marcha es la construcción de una carretera por las casi impenetrables selvas del Darién, entre Colombia y Panamá, pero explicó que esa iniciativa colombiana aún está en estudio, pues conlleva "consideraciones políticas" que deben ser estudiadas.
El problema radica en que es una región donde existen parques nacionales protegidos y en la que habitan pueblos indígenas que deben ser consultados, indicó Lewis Navarro en la entrevista con EFE.
No obstante, dijo que todo forma parte del esfuerzo integrador que pretende desarrollar el gobierno panameño que, según subrayó, ha recibido "una pesada y conflictiva herencia" en el plano internacional.
Las asociaciones de santeños ven en la medida una forma de restar méritos a la "heroína santeña" y hacer de ella una leyenda o una historia popular.
Para otros miembros de esta comunidad, obedece a una idea de favorecer a los grandes negocios del país.
Aristides García, presidente de la Asociación Cívica de Santeños Residentes en San Miguelito, rechaza que el 10 de noviembre sea un día puente. Según el dirigente, en ese día "hombres y mujeres lucharon contra el abuso y la opresión" de la Corona Española sobre los istmeños.
García ve como una incongruencia pedir a la juventud que ame a la Patria cuando quienes legislan en beneficio de la nación pretenden cambiar la historia.
Sentencia que un pueblo que olvida sus costumbres y tradiciones pierde su identidad como nación.
Rubelio Herrera, de la Asociación Cívica de Santeños de La Chorrera, está de acuerdo y agrega que a este tipo de organizaciones les afecta también económicamente, ya que al celebrar en un día diferente al 10 de noviembre, el interés de las empresas e instituciones que participan en las celebraciones disminuye.
El presidente de la Asociación de La Chorrera señaló que luego de las festividades seguirán exigiendo respeto para esta fecha.
Adelantó que diversas agrupaciones de santeños desde Darién hasta Chiriquí unirán fuerzas para que se reconozca el valor del 10 de noviembre. En Panamá existen unas 12 Asociaciones Cívica de Santeños.
Este año no ha sido un caso especial, la celebración del 10 de noviembre siempre ha estado rodeada de polémica.
En primer lugar, la existencia de su gestora, Rufina Alfaro que con 22 años habría ideado la estrategia que consistía en parte, en obtener información sobre los españoles a través del jefe del Cuartel.
Se relata que aún cuando sintiera real simpatía por éste, el amor a su pueblo fue mayor, hasta encabezar una muchedumbre que con el grito "¡Viva la libertad!" se tomó la fortaleza militar y dio el primer grito de independencia al amanecer del 10 de noviembre de 1821.
En 1999 otra santeña, la ex presidenta Mireya Moscoso, eliminó los días puente tras una promesa electoral hecha a sus coterráneos, para favorecer la celebración de la fecha.
El tema se discutió en la Asamblea Legislativa para 2001 sin que se pudiese aplicar el "puente".
Fiel a la tradición, en 2002, Moscoso depositó una ofrenda floral en honor a Alfaro, al conmemorarse la gesta.