La Oficina Nacional Para la Atención de Refugiados (ONPAR), entregó a representantes del gobierno colombiano en Panamá, al joven Magdaleno Medrano Romero, luego que éste decidiera de forma voluntaria renunciar a la protección que se le brindaba en el país.
Ante versiones confusas del paradero de Medrano Romero, el padre del menor se trasladó hasta Panamá para conocer la ubicación de su hijo, ya que se decía erróneamente que éste ya se encontraba en su país natal.
Luego de una extensa reunión entre funcionarios de Panamá y de Colombia, se firmó un acta en la que se deja saber claramente que Medrano Romero renunció de forma voluntaria e irrevocable a la solicitud de refugio que anteriormente había solicitado al Gobierno panameño.
Se pactó que el Consulado de Colombia en Panamá se responsabiliza del traslado, seguridad y protección de Medrano Romero y que a su llegada a Bogotá, sería recibido por las autoridades de Migración y entregado a la Red de Solidaridad Social y la Defensoría del Pueblo que serán responsables de su seguridad.
El padre del menor, del mismo nombre, reclamó que cuando se produjo la repatriación de un grupo de desplazados colombianos que estaban en Punusa, las autoridades panameñas informaron que su hijo y otro colombiano de nombre, Juan De La Cruz Berrío, fueron dejados en territorio colombiano.
Sin embargo, confesó que estaba preocupado por la suerte de su hijo, ya que no fue repatriado y tampoco conocía del paradero de su compañero Berrío.
Para Medrano padre, su hijo estaba prácticamente secuestrado porque lo mantenían incomunicado con sus familiares.
Agregó que por versiones de su hijo, fue capturado junto a Berrío por la Policía Nacional para ser deportado, pero éste no aparece en Colombia y no se sabe de su paradero.
Medrano se encontraba en una finca no identificada, en la ciudad de Santiago de Veraguas, en calidad de protegido y aunque el Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos, (CIPDH) había solicitado información, no se le había proporcionado.
El viceministro de Gobierno y Justicia, Alejandro Pérez, señaló que el Gobierno panameño acepta la voluntad de Medrano de renunciar a la protección que le ofrecía y retornar a su país, pero antes era necesario establecer un documento mediante el cual Panamá se libera de la responsabilidad.
Superado el tema de Medrano Romero, queda aún por esclarecer el paradero de Berrío, ya que las autoridades panameñas afirman que éste fue repatriado.
Por su parte, el primer adjunto de la Defensoría del Pueblo, Ricardo Vargas, señaló que junto a su homóloga de Colombia iniciaron una investigación sobre lo ocurrido en Punusa el 18 de abril, cuando se deportaron 109 desplazados.
Aseguró que en los próximos días se emitirá un informe conjunto sobre las investigaciones y las recomendaciones a seguir.
Según Vargas, Berrío accedió a ser trasladado a Colombia, pero ante las versiones que se desconoce su paradero, "habría que indagar en la República de Colombia".