Panamá además de ser país de tránsito de ilegales se ha convertido en receptor de extranjeros, pues el último informe sobre tráfico de humanos de la Dirección de Migración, revela que a la fecha han tratado de ingresar cerca de 300 ilegales, cifra similar a la registrada en todo el año pasado.
El sub director de Migración, Javier Tapia, consideró que Panamá debe hacer modificaciones a su política migratoria para evitar el ingreso indeterminado de extranjeros que llegan al país como inversionistas, pero que al final no desempeñan esa labor.
Esas declaraciones las dio ayer durante la conformación de dos mesas preparatorias para la novena Conferencia Regional Sobre Migración (CRM).
Las principales temas de esta conferencia son determinar las nacionalidades que requieren autorización para el ingreso a los países miembros de la Conferencia Regional Sobre Migración, modalidades, modus operandis, rutas y características de los presuntos traficantes de ilegales y contra la trata de blancas.
"Lo que se busca realmente es que en los países que son receptores de inmigrantes tengan las mejores políticas frente a esta situación para soportar esa recepción de ilegales, por eso hay que reforzar la política de ingreso al país en cuanto a la capacidad de personas que vengan a quedarse en Panamá", dijo Tapia.
Con los acuerdos y las nuevas políticas se busca que se pueda determinar en qué áreas poblacionales habitarán los extranjeros, que están haciendo y si en realidad desempeñan los trabajos que declararon a su ingreso al país.
Asimismo, en las reunión regional se presentará un formato estándar para lo integrantes de la Conferencia Regional Sobre Migración, como también propuestas para mejorar la entrega de servicios de visas, por medio de información compartida por las naciones que la conforman.