Si cada panameño cumpliese estos dos objetivos, gente esbelta y con dinero a su disposición caminaría por las calles. Pero si de corregir conductas se trata, el 2004 dejó claros ejemplos de solidaridad.
El 2004 dejó ver a un Panamá solidario frente a la tragedia. Para que sea más claro, miles de panameños donaron cuanto pudieron, luego que las inundaciones en distintos puntos del país dejaran miles de damnificados.
El Parque Omar fue el centro de acopio en el cual hubo que pedir que cesaran las donaciones, pues en cuestión de horas, la cantidad de víveres necesaria se había sobrepasado.
La Teletón 20-30 también es muestra de la solidaridad panameña. El año pasado, la meta fue de 3.5 millones de balboas, pero llegó hasta los 4 millones; lo que significaría que cada panameño aportó B/. 1.26 a la causa.
Haciendo una ambiciosa estimación, si esos B/. 1.26 se convirtieran para el 2005 en un aporte mensual para esta causa, al llegar el día del gran evento en diciembre, sus organizadores amasarían la suma de B/. 47 millones para obras destinadas a la niñez.
De igual forma, si en vez de invertir en beneficio de la infancia, esta cifra fuera repartida entre organizaciones gubernamentales, que suman 550 según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a cada una le corresponderían unos B/.7,341.82, que podrían utilizarse en asistencia social, medio ambiente, desarrollo de la comunidad o en educación.
Ahora bien, resulta difícil despojarse de alguna cantidad cuando la necesidad principal fue cumplir con la canasta básica familiar, que este año aumentó en un 2%, según el MEF.
La solidaridad tampoco pudo ser una prioridad para los conductores, pues los precios del petrólero fluctuaron todo el año, obligándolos a pagar hasta B/.2.35 por un galón de gasolina, como lo plasma el informe sobre combustible de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC).
Cuando de satisfacer necesidades se trata, la premisa es invertir. Sin embargo, algunos panameños prefieren destinar grandes sumas a otro tipo de actividades que pese a no ser necesarias, ocupan gran parte en las finanzas nacionales.
Es el caso del alcohol; las cifras de cuánto se produjo en Panamá para el 2004 en cerveza y otras bebidas, todavía están por verse, pero la elaboración del año anterior nos da una aproximación.
En ese año, el país produjo 148.6 millones de litros de cerveza y 13 millones en otras bebidas. Así las cosas, Panamá podría regalar cerca de 5 litros de bebidas alcohólicas a cada habitante de Centroamérica.
Los que no tienen autos, desembolsaron unos B/.156.50 este año en pago de pasajes de autobuses para llegar a sus lugares de trabajo. Los que deben hacer trasbordo, gastaron un poco más.
La economía nacional también aumentó. Según estimaciones del Ministerio de Economía y Finanzas, el Producto Interno Bruto creció un 6.8% el año pasado y se espera que sea una constante para el 2005.