El gobierno panameño considera que el trabajo de limpieza que realiza el Ejército de Estados Unidos (EU) en los campos de tiros y áreas militares de Arraiján y La Chorrera, no es suficiente ni eficiente y que de no concretarse la limpieza, alrededor de 3,250 hectáreas podrían quedar con municiones y explosivos no detonados.
Al respecto el secretario general del Ministerio de Relaciones Exteriores, Daniel Delgado Diamante, señaló que el gobierno insiste en que EU cumpla con su responsabilidad de manera efectiva para evitar problemas en el futuro.
Delgado Diamante dijo que EU alega, para no completar con la tarea de limpieza, razones de accesibilidad a ciertas áreas boscosas.
Indicó que por el momento EU ha presentado un plan que todavía no ha concluido, ya que plantea que las áreas que no sean saneadas ahora, por falta de tecnología, serán limpiadas en el futuro, sin que esto implique la presencia militar estadounidense en Panamá.
El gobierno panameño ha elaborado un programa de salud ambiental que busca preparar a la comunidad para enfrentar los peligros que existen en estas áreas por la presencia de municiones sin detonar.
El secretario general de la Cancillería manifestó que Panamá continúa negociando con EU para garantizar que se cumplan los Tratados Torrijos-Carter en lo concerniente al saneamiento total de los polígonos de tiro.
Advirtió que en caso de que el saneamiento total de estas áreas no se complete antes de la salida de las tropas estadounidenses, esta tarea sería realizada por empresas particulares, pero por cuenta de EU y sin presencia militar.