El gobierno panameño y de Colombia iniciaron ayer la repatriación de un grupo de colombianos que ingresaron ilegalmente al país ante la ola de violencia que se registra en la nación sureña, informó ayer el vicecanciller, Harmodio Arias.
Según el vicecanciller, este primer grupo está conformado por 50 colombianos y se trata de una población flotante que varía de acuerdo a la situación en el país vecino.
"Lo bueno es que estas personas desean regresar a Colombia y cuando se sienten seguros lo hacen", acotó el vicecanciller.
Explicó que diariamente la Cancillería panameña conversa con las autoridades colombianas para tratar de obtener una solución definitiva al problema.
Detalló que la embajada colombiana creó la Red de Solidaridad que se encarga de organizar y fiscalizar el regreso de los desplazados a su país de origen.
Agregó que el embajador de Colombia en Panamá, Ramón Martínez, le comunicó que están iniciando la reconstrucción de los centros de policías que fueron destruidos por la guerrilla.
Desde comienzos del año pasado grupos de desplazados colombianos invadieron la provincia del Darién, ante la ola de violencia que se vivía en el país vecino.
Los desplazados son asistidos por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) y autoridades panameñas.
Los desplazamientos se han registrado en la población de Yapé, a unos 70 kilómetros al este de la capital, donde han llegado varios grupos de inmigrantes.
En reiteradas ocasiones, monseñor Rómulo Emiliani, ha denunciado la problemática que se vive en la provincia de Darién ante la infiltración de grupos armados de Colombia que han alarmado a la población.