Panamá mantiene unos 2 mil 400 refugiados que han sido reconocidos por la Oficina Nacional para la Atención de los Refugiados (ONPAR), adscrita al Ministerio de Gobierno (Mingob).
En 2016 cerca de 3 mil 500 personas fueron registradas como nuevos solicitantes de refugio, en medio de un proceso de reconocimiento de las personas refugiadas y también apátridas, para facilitar su integración.
Incluso el Gobierno panameño se ha ofrecido para regular un nuevo decreto sobre el ya establecido en 1997, relacionado al tema de los refugiados y que fue creado cuando llegaron grandes grupos de población colombiana huyendo del conflicto armado en el vecino país.
El Representante Regional del ACNUR para Centroamérica, México y Cuba, el ecuatoriano José Samaniego, expresó que "lo que se trataría es justamente de modificar algunas cláusulas y ampliar otras para tener un sistema (de reconocimiento de refugiados) más justo y más eficiente".
Actualmente en América Latina unos 8 millones de personas han abandonado su hogar forzadas por la violencia y persecución, de las cuales más de 7 millones está en Colombia, lo que confirma que las crisis de desplazados y refugiados están más cerca de Centroamérica de lo que se pudiera pensar.
Samaniego, lamentó que "año tras año" la cifra de refugiados, de solicitantes de asilo y de personas desplazadas "se sigue incrementando a causa de conflictos, violencia y violaciones de derechos humanos".
América Central no escapa a esta problemática, con una cifra creciente de refugiados y solicitantes de refugio en los países del llamado Triángulo del Norte (Honduras, El Salvador y Guatemala) que han salido.
Esto sería "por las presiones y extorsiones que ejercen grupos criminales como las pandillas y las maras que obligan a las personas a abandonar su hogar y en muchos casos cruzar fronteras".
En Centroamérica hay entre 175 mil refugiados y solicitantes, de los cuales en el caso de Honduras, que "es el único país que tiene cifras", se llega "a unas 174 mil personas que se han desplazado".
También se calcula que entre 300 mil a 400 mil personas circulan por Centroamérica cada año, en su gran mayoría centroamericanos, y que "cada año unas 250 mil son deportadas desde Estados Unidos y México" y "necesitan de protección y solidaridad", como el caso de los niños no acompañados.
El año pasado se dio aproximadamente unos 75 mil menores no acompañados que fueron reconocidos como refugiados.
Sin embargo, Samaniego dijo que esta cifra es "claramente" una subestimación de la dimensión real de la problemática, ya que, detalló, "únicamente en la frontera de Estados Unidos el año pasado fueron detenidos alrededor de 64 mil niños.