En septiembre de este año, Panamá tendría que haber alcanzado como mínimo una tasa de mortalidad materna del 12.5%; sin embargo, está lejos de cumplir la meta.
Hasta el 2014, el país reporta 64.9 muertes maternas por cada 100 mil habitantes, situación que golpea más a la comarca Ngäbe-Buglé, donde la tasa es cinco veces mayor (250 por 100 mil nacimientos vivos), reflejó el IV informe de los Objetivos del Milenio (ODM).
Este panorama no contrasta con los 30 o 40 millones de dólares que anualmente invierte el Estado en giras de prevención en las áreas de difícil acceso.
La principal causa de muerte materna son las hemorragias posparto, señaló Temístocles Díaz, ministro consejero del Ministerio de Salud, por lo que a partir de la fecha se han puesto en marcha estrategias dentro del marco de aceleración de los ODM.
Entre las iniciativas están la habilitación de cuatro centros de atención obstétrica especializada y de dos más para que las madres puedan quedarse mientras llega el momento del parto y un protocolo para tratar las hemorragias después del parto.