Panamá rechazó ayer por tercera vez la extradición del expresidente guatemalteco Jorge Serrano Elías y le mantuvo su condición de asilado político.
Según la Cancillería panameña, la petición de extradición de Serrano Elías presentada por el gobierno guatemalteco no se apegó "ni en la forma, ni en el contenido" a lo establecido por la Convención de Montevideo sobre el asilo, la legislación panameña, y tampoco se ajusta a "la práctica y la doctrina latinoamericana en la materia".
Guatemala solicitó sin éxito la extradición de Serrano en 1993, en 1994 y en diciembre pasado. El exmandatario se asiló en Panamá el 7 de junio de 1993, tras fracasar un autogolpe con el que intentó clausurar el congreso y el poder judicial de su país.
A Serrano se le acusa en su país por la supuesta comisión de los delitos de usurpación, fraude y abuso de autoridad.
La Convención de Montevideo de 1933, exige que para que sea procedente la extradición, los delitos por los cuales se solicita la misma, deben tener prevista una pena mínima privativa de libertad de un año, en ambas legislaciones.
Los delitos que se le imputan a Serrano en el Código Penal guatemalteco tienen previsto penas mínimas de libertad de un año, mientras en el Código Panameño éstas inferiores a un año.