La Policía Nacional de Panamá fue parte de las investigaciones realizadas por las autoridades de Colombia, luego que documentación falsa la ligara con el mayor tráfico de armas que se ha registrado en la sureña nación.
Ayer, el diario colombiano El Tiempo publicó un reportaje sobre la introducción en el mes de noviembre de 2001 del mayor cargamento de armas, cuando el barco de bandera panameña Otterloo desembarcó en el caribe colombiano con el material bélico.
El cargamento, compuesto por tres mil fusiles AK-47 y 5 millones de cartuchos calibre 7,62 milímetros, llegó a Colombia procedente de Nicaragua, a través de un intermediario aún no identificado, que utilizó documentación que vinculaba a la Policía Nacional de Panamá.
De acuerdo con El Tiempo, en un inicio en las investigaciones que adelantó la policía colombiana determinó que el armamento había sido comprado por la Policía de Panamá a su similar de Nicaragua y que en el momento de la entrega, fue desviado a Colombia.
Sin embargo, una comisión investigadora determinó que la empresa que gestionaba la compra para la Policía panameña sólo existía en papel, no domicilio y tampoco nexos con las autoridades policiales de Panamá.
En Panamá el Consejo de Seguridad aclaró que las averiguaciones realizadas en forma conjunta con las autoridades de Colombia y Nicaragua determinó que el cargamento fue despachado en Nicaragua y entregado en su destino final, Colombia.
Agrega que también se comprobó la utilización de documentación falsa, con la intención de hacer pensar que la carga sería destinada a Panamá.