"No hay mal que por bien no venga". Este popular refrán parece aplicarse en Panamá, pues la necesidad de contar con profesionales capacitados para detectar los casos de hantavirus lo han colocado en el reducido grupo de países de América Latina capaces de detectar rápidamente la enfermedad.
Sólo Argentina y Chile, y ahora Panamá, están en capacidad de brindar apoyo a otros países del continente que en el futuro enfrenten brotes de hanta.
Fernando Gracia, director del Instituto Conmemorativo Gorgas (ICG) señaló que Panamá envió al Centro de Control de Enfermedades de Atlanta a los laboratoristas Julio Cisneros y Rodolfo Contreras, quienes recibieron un entrenamiento especializado para realizar la prueba y también envió a la Universidad de Nuevo México a los entomólogos Lorenzo Cáceres, Arsenio García y Mario Avila, quienes recibieron capacitación en el control y estudio de los roedores transmisores de hantavirus.
Destacó que la prueba del laboratorio se hace a través de la prueba de "Elisa", que no es comercial, sino que hay que hacerlo domésticamente. Explicó que por ahora el reactivo para la prueba es donado por el Centro de Control de Enfermedades, pero en un futuro muy cercano Panamá estará en capacidad de hacer su propio reactivo específico para el virus de Panamá.
En el país se han detectado dos nuevos virus hanta, que son el Choclo (oryzomys fulvescens) y el Calabazo (Zygodontomys brevicauda) que forman parte del universo de 23 tipos en América y el resto del mundo.
Es importante destacar que por primera vez se puede detectar que un virus de hanta afecta el cerebro, produciendo una encefalitis y son precisamente los que se detectan en Panamá.
Los especialistas panameños pudieron detectar la novedad en autopsias practicadas a las personas que han muerto como consecuencias del hantavirus.
El virus del Choclo fue aislado en la barriada 8 de Noviembre de Las Tablas y El Calabazo, en Pocrí de Los Santos.
La capacitación de los especialistas panameños permitirá la instalación de una unidad biomédica experimental para roedores en la provincia de Los Santos.
Adicionalmente se brindó entrenamiento al investigador del ICG, Juan Pascal, quien recibió adiestramiento directo por parte del doctor Fred Koster, el descubridor del hantavirus en los Estados Unidos.
Pascal se adiestró para realizar pruebas genéticas inmunológicas, tratamiento viral y clonación con una biotecnología elevada y establecer todos esos estudios en Panamá.
Esto indica que cinco investigadores del ICG y un funcionario de la región de Azuero han recibido adiestramiento a un costo promedio de 14 mil balboas cada uno.
Esta capacitación permitirá que en Panamá se establezca un Centro Regional de referencias por hantavirus, no sólo para nuestro país, sino para toda la región centroamericana.
Adelantó que en este sentido, investigadores de Costa Rica ya han estado en Panamá, para conocer cómo enfrentó el país los casos de hanta y estar preparados ante la aparición del virus en el vecino país.
Gracia reveló que Panamá ha practicado pruebas por hantavirus a varios sospechosos en Centroamérica, pero afortunadamente hasta ahora todas han salido negativas.
Las autoridades de salud han invertido hasta la fecha unos 270 mil balboas para mejorar la bioestructura del ICG, con la finalidad de enfrentar el hantavirus o cualquier otra epidemia de un virus conocido o desconocido.
El hantavirus llegó el año pasado causando gran alarma, y obligó a las autoridades nacionales a cancelar los famosos carnavales de Azuero, pero aunque aún se pueden detectar nuevos casos de personas infectadas, poco a poco los panameños se acostumbran a vivir con la presencia del virus y la posibilidad de nuevos contagios.
El primer caso de hanta, enfermedad que es transmitida por las ratas de monte, se registró el 24 de febrero del año pasado en una paciente proveniente de Tonosí. La confirmación llegó desde el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta por el especialista C. J. Peter.
Sin embargo, es casi seguro que el Síndrome Pulmonar por Hantavirus se encuentra en Panamá desde hace mucho tiempo y lo más probable es que en algunas ocasiones se hayan registrado casos de hanta y quedado en los anales como pulmonía.
Gracia explicó que en la fecha señalada se recibe la conformación de tres muestras que se habían enviado a Atlanta.
Hasta diciembre del 2000 se han reportado 24 casos de síndrome pulmonar por hantavirus, de los cuales han fallecido 5 y hasta ahora no se ha reportado que una persona pueda sufrir un segundo contagio.
Un reciente estudio demostró que el tipo de ratas que transmite el virus existe en todo el país, por lo que cualquier región es susceptible, especialmente las que están en el cordón pacífico.
La hipótesis toma fuerza cuando se comienzan a registrar los primeros casos de hanta en Coclé, Herrera y Panamá.
Los Santos presenta la mayor incidencia de hanta con 19 casos; Coclé con 3, Herrera y Panamá con un caso cada uno. Las Tablas ha registrado 10 casos; Guararé 3; Tonosí, 5; Pocrí, Parita, Natá y San Carlos 1 y Aguadulce 2.
Gracia recordó que los casos de hanta se han producido en el arco seco bordeando el Pacífico, en las provincias de Herrera, Los Santos y Coclé. Hasta ahora no se han registrado casos más allá de la cordillera central aunque existen los roedores, recalcó.
La destrucción del hábitat natural de los roedores es el principal factor del contacto de los animales con las personas y también se registra la situación que las faenas agrícolas, que conllevan deforestación, cada día se desarrollan en áreas cercanas a las viviendas.
Agregó que la deforestación, la sequía y la falta de alimentos, son elementos que han incidido en que los roedores silvestres se acerquen a los lugares poblados en búsqueda de alimentos.
El director del ICG advirtió que con la llegada de la temporada seca se corre el peligro de que nuevamente se den nuevos casos de hanta, si no se adoptan y siguen las medidas higiénicas anunciadas por las autoridades de Salud.
Como se aproxima la fecha de los carnavales, los ciudadanos que celebren estas fechas deben tener cuidado de no dormir en el suelo, por donde se arrastran las ratas, que contagian el virus mediante la orina.
Agregó que el tratamiento de una persona infectada es oneroso porque debe ser recluida en una sala de cuidados intensivos, por lo que se calcula que el costo oscila entre los 500 y los 600 balboas diarios.
Agregó que dependiendo de la situación de cada paciente, cada uno debe demorar en cuidados intensivos entre una o dos semanas, de allí la necesidad de extremar las medidas para evitar que el sistema de salud incurra en estos gastos, acotó.
Recordó que los hospitales panameños están preparados para atender casos aislados de hanta, pero en caso que se declare una epidemia, ningún país del mundo está preparado para hacerle frente, ya que se necesitaría un respirador para cada paciente.
Gracia señaló que en todo el país, incluyendo hospitales privados y públicos, no existen más de 100 camas y que es posible que la celebración de los carnavales en el año 2000 hubiese originado más de esa cantidad de casos de hanta.
El hanta es una enfermedad relativamente nueva en América ya que se descubrió por primera en 1993 en territorio estadounidense y Brasil, y posteriormente se descubrieron casos en Canadá, Paraguay, Argentina y Chile.
Como parte de los proyectos de preparación de las autoridades de Salud, este mes se inicia en Azuero un proyecto para realizar estudios en siete aspectos relacionados con el tema del hantavirus. El estudio en el que participarán funcionarios panameños estará dirigido por los especialistas norteamericanos Gerardo Sosa y Fred Koster.
El resultado de las investigaciones que dirigen los especialistas será fundamental por la forma como Panamá se preparará para enfrentar el virus.