Los mercados internacionales de capitales le siguen sonriendo a Panamá, luego que ayer lograra colocar un bono global de 250 millones de dólares, pagando el menor rendimiento en una deuda de más de 10 años.
Con esta emisión, el Gobierno se tira al ruedo internacional con el fin de obtener los recursos necesarios para el Presupuesto General del Estado para el presente año fiscal.
A pesar de que sólo se admitieron ofertas hasta los 250 millones de dólares, el monto de los inversionistas interesados en adquirir deuda panameña llegó hasta los 915 millones de dólares.
El bono fue emitido a un período de 30 años, es decir, que vence en el 2034; paga un rendimiento de sólo 8.25% y con un cupón 8.125%, que representa el interés anual de colocación.
Este margen de colocaciones a largo plazo es el más favorable a los intereses de Panamá, desde su acceso a los mercados externos de capitales.
"Es el rendimiento más bajo logrado por primera vez en una deuda a más de 10 años", indicó la directora de Crédito Público, Aracellys Méndez.
La transacción no sólo motivó a los inversionistas norteamericanos, sino también a los del viejo continente, ya que el 20% de la deuda fue comprada por europeos, confirmó el ministro de Economía y Finanzas, Norberto Delgado.
No obstante, toda la deuda fue emitida en el mercado de capitales de Estados Unidos. La emisión mantiene un margen de 334 puntos base sobre el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 30 años.
Las buenas jugadas para aprovechar las ventajas del mercado no terminaron allí, ya que también se anunció a los tenedores de los bonos Brady de Panamá, una oferta de compra en efectivo por 150 millones mínimo.
Lo anterior será financiado mediante la reapertura del Bono Global 2023, que fue emitido en 2001 por un período de 20 años.
Al realizar el anuncio de la oferta de compra, el mercado automáticamente paraliza el precio de los bonos Brady, evitando que éstos se disparen.
Lo anterior significa que los inversionistas interesados en vender sus bonos Brady emitidos por Panamá, deben acogerse al precio que tenía la deuda al momento de realizar la oferta de compra el Estado panameño, explicó la directora de Crédito Público.
El plazo para recibir ofertas se estableció en 7 días, es decir que el martes cierra el período con los acreedores interesados en vender sus instrumentos.
Lo cierto es que quienes tienen documentos de Panamá no lo quieren soltar, ya que actualmente los bonos se están cotizando por encima del 100%, lo que significa que mantienen una sobreoferta en el mercado, acotó.
No obstante, para el ministro Delgado el haber logrado colocar toda la deuda en menos de dos horas, muestra una vez más que los inversionistas confían en la capacidad de pago y estabilidad macroeconómica del país.
Para este año la necesidad de salir a los mercados de deuda es de aproximadamente de 500 millones de dólares, tanto en el interno como externo.