El Consejo de Gabinete analizó un informe sobre la gestión del embajador de Panamá en Washington, Guillermo Ford, en torno a la solicitud efectuada al gobierno norteamericano para que cumpla con el saneamiento de los polígonos de tiro, y se espera que un plazo mínimo de dos meses se emita una respuesta oficial.
De acuerdo con el director de Política Internacional y Proyectos Especiales del Ministerio de Relaciones Exteriores, Juan Méndez Salazar, en un término máximo de dos meses el gobierno estadounidense debe emitir una opinión sobre la misiva enviada a la secretaria de Estado, Madeline Albright.
Indicó que en la vía diplomática la no contestación a una nota en determinado período de tiempo se interpreta como una respuesta negativa de la contraparte.
Detalló que el Consejo de Gabinete y la Cancillería en última instancia decidirán cuál será la medida que adoptarán de no obtener una respuesta satisfactoria de Estados Unidos.
Puntualizó que los tratados Torrijos-Carter en el artículo XIV establece claramente que Panamá puede recurrir a los tribunales internacionales o a un arbitraje en caso de cualquier incumplimiento.
Explicó que el informe presentado por el embajador Ford recoge los esfuerzos efectuados a seis meses de gestión para que Estados Unidos cumpla la palabra empeñada en octubre del año pasado, por el presidente Bill Clinton a la mandataria Mireya Moscoso, de que llevarían a cabo el saneamiento de los sitios de tiro.
Señaló que los polígonos de tiro son custodiados en la actualidad por unidades de la Policía Nacional para evitar que ingresen al lugar ciudadanos, porque son áreas peligrosas.
Por su parte, el embajador de Panamá en Washington, Guillermo Ford, manifestó que viaja hoy a Estados Unidos, por lo que esperará las instrucciones de la presidenta de la República la próxima semana.
"Le corresponderá al señor canciller en su momento dar a conocer cuáles son los avances y las gestiones que ha hecho Panamá para que se cumpla con la limpieza", apuntó Ford.
Precisó que se está estudiando para ver cuál será el nuevo derrotero o mecanismo que se utilizará para que los EU cumpla con el saneamiento de estas áreas.
A juicio de Ford, el gobierno norteamericano ha incumplido con los tratados del Canal al no limpiar en su totalidad las áreas utilizadas con fines militares.