Panamá está preparada para enfrentar la gripe aviar y la influenza pandémica, al adquirir 11 tanques del medicamento Tamiflu solicitados por el Ministerio de Salud a la casa farmacéutica suiza Roche.
Los panameños son los primeros en Latinoamérica en contar con el antiviral, que fue adquirido a un costo de 800 mil dólares.
El medicamento se mantiene reservado en los tanques de 7 kilogramos para enfrentar alguna emergencia, informó el director de Farmacias y Drogas del MINSA, Pablo Solís.
Para Salustiano de Gracia, dirigente de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR, R.L.), gremio que produce el 30% de las exportaciones bananeras, la respuesta es afirmativa, apoyándose en el hecho de que la calidad de la fruta nacional ha obtenido en los últimos meses una calificación cercana al 100% por parte de los comerciantes europeos.
Respecto a la caída en la exportación, el dirigente dice que es "normal", aduciendo que esto ha ocurrido en otros países donde se modificó el sistema de comercialización, tal como ocurrió en Panamá hace tres años.
"No es un proceso fácil, pero si todos los involucrados ponemos de nuestra parte, incluyendo la transaccional que registra fuertes ganancias gracias a la calidad de la fruta, podemos salir del bajón actual", señaló.
Mientras, fuentes gubernamentales informaron que en las negociaciones que mantiene COOSEMUPAR y Chiquita Brand ya se logró un acuerdo que actualmente está en manos del presidente Martín Torrijos. Con este acuerdo, se espera que la cooperativa logre balancear su flujo de caja en un período de seis meses.
Jorge Sauma, director de la Corporación Bananera Nacional (Corbana) de Costa Rica, dijo a Panamá América que en 1985 los productores de su país atravesaron por la misma problemática que enfrentan hoy los panameño, indicando que la única salida que encontraron fue el diálogo.
"No podemos buscar el desarrollo de este sector con una actitud de confrontación", expresó el bananero tico, agregando que cuando hace dos años visitó Panamá percibió que los sindicatos bananeros están a la defensiva, "actitud que no es la mejor para resolver este problema".
A su parecer, Panamá tiene todo el potencial para salir adelante, aunque considera que hace falta más apoyo del Gobierno para equilibrar las cargas con las transnacionales.
De igual manera, el también productor costarricense, Romano Orlich, indicó que parte del problema en la cadena de exportación de banano es que esta es realizada por una sola empresa.
En Costa Rica el 58% de la producción esta en manos de nacionales independientes, quienes le venden bajo contrato a Chiquita, Dole, Del Monte, Fyffes, Caribana y Rumisel.
Estos dos últimos exportadores son totalmente nacionales y venden por su cuenta en Estados Unidos y Europa, y cuentan con clientes y distribución propia.
Además de la diferencia en el esquema de producción y comercialización de la fruta entre Panamá y Costa Rica, se destaca el hecho de que en el vecino país todos los involucrados en el sector deben aportar a un fondo común unos 5 centésimos por caja.
Este fondo es utilizado para realizar estudios tendientes a mejorar la producción, y en ocasiones para entregar créditos a los productores.
Sauma y Orlich son de la opinión que todos los países de la región deben unirse para lograr que las importaciones latinoamericanas obtengan el precio justo en los mercados internacionales.