A PESAR de que Panamá tiene buenos controles de seguridad bancarios y las legislaciones apropiadas contra el lavado de activos, es inevitable que sea utilizado para esta actividad, sostuvo el fiscal primero de Drogas, José Ayú Prado.
De acuerdo con el fiscal, Panamá tiene una legislación muy atractiva para atraer inversiones legítimas que beneficien al país, pero es inevitable que gente facinerosa trate de ocultar el origen de sus dineros.
"Esta gente trata de hacerse parecer honorable y honrado, cuando en realidad está ocultando, disfrazando y encubriendo el origen de un dinero que es obtenido de un delito que no puede ser básicamente droga sino armas, tráfico de personas, y hurto de autos", destaca.
Explicó que cuando estos controles encienden sus alertas o se tiene sospecha de algún movimiento ilícito, informan a la oficina Unidad de Análisis Financiero de la Presidencia de la República para la investigación.
En Panamá existen dos tipos de controles contra el lavado de dinero. Se trata de la Asociación Bancaria que establece sus reguladores para que las entidades se auto protejan.
Y la otra es la Superintendencia de Bancos, cuyo trabajo es impedir que las personas se aprovechen de las legislaciones atractivas que tiene Panamá e intenten blanquear dinero.
Panamá presa del lavado de dinero
Ayú Prado sostiene que en algunos casos se amerita que el Ministerio Público lleve adelante la investigación.