Washington. Panamá ha resuelto servir de anfitrión para reiniciar la ronda de consultas con Estados Unidos el próximo mes, con el objetivo de redefinir las relaciones políticas y económicas entre los dos países.
La invitación para que el gobierno del presidente Bill Clinton prepare una nueva ronda de "consultas bilaterales" iniciadas el pasado mes de noviembre, fue enviada ayer por el embajador panameño, Guillermo Ford, al departamento de Estado.
"Espero que la delegación venga encabezada por Peter Romero", declaró Ford a este corresponsal, refiriéndose al secretario adjunto de Estado encargado de los asuntos hemisféricos.
"No creo que tenga sentido sostener una reunión antes de que tengamos bien definidas las áreas de entendimiento," señaló el embajador en una conversación telefónica".
Los cuatro temas acordados entre los dos gobiernos son seguridad, comercio, desarrollo social y aplicación del sistema judicial.
"Creo que hemos preparado una agenda positiva porque no tiene sentido estar enfocando solamente lo que nos separa," añadió Ford. Empecemos con un buen entendimiento y el resto ya se va a solucionar".
Esto último parecía ser una referencia al polémico tema de la limpieza de los polígonos que está siendo estudiado por técnicos de varias agencias federales, inclusive el Pentágono y las varias dependencias federales responsables de materiales tóxicos y los tratados internacionales que tratan con ese tema.
El diplomático nuevamente rechazó observaciones hechas en privado por funcionarios y observadores en esta capital, alegando que desde el traspaso del Canal el 31 de diciembre las relaciones entre ambos países parecen haber quedado a la deriva.
"Estados Unidos ha hecho una serie de ofertas específicas de apoyo a los esfuerzos panameños por establecer una mayor seguridad en la república ístmica y simplemente no nos responden," señaló un alto funcionario que pidió mantenerse en el anonimato.
"Eso no es así", desechó Ford. "Hemos estado haciendo progreso, y el mejor ejemplo es la invitación que le acabamos de cursar".
No obstante, la invitación a que Estados Unidos envié una delegación de alto nivel a Panamá representa un cambio por lo menos táctico en los contactos bilaterales que se vienen realizando desde que la presidenta Mireya Moscoso asumió el gobierno el pasado 1 de septiembre.
Tras la reunión multitudinaria realizada en noviembre con varios ministros panameños y la representación de un sinnúmero de agencias estadounidenses, tanto el gobierno panameño como el de Washington acordaron que iba ser más práctico de que en el futuro se reunieran los cuatro grupos de trabajo por separado.
Por eso funcionarios del departamento expresaron sorpresa por la decisión de que una sola delegación presidida por Romero vaya a Panamá en un futuro próximo.