RICKY Martín se robó más que un corazón en Panamá, pues sembró mensajes de amor en cada uno de los panameños.
Algunas de sus consignas fueron: "Somos la semilla del cambio" y "Vivir también es nacer paso a paso".
Sencillo y descalzo en el escenario, al cierre de esta edición llevaba más de 6 cambios de vestuario, de los 20 programados.
Ricky emergió puntual, a las 9: 00 de la noche, de las aguas para llevarnos al fuego de su pasión, contagiada con uno de sus temas.
Este era "Pégate", que puso a Panamá a gritar y bailar.
"¡Que se sienta el poder de Latinoamérica en Panamá!", exclamó Ricky.
Sobresalió el juego de luces que se deslizaba en el escenario, incluso el cantante sorprendió al público con acrobacias de capoeira (danza afro-brasilera).
A los románticos los deleitó con "Vuelve", por lo que éstos corearon la canción.
Muchos gritaban "Ricky, te amo" a viva voz.
En el espectáculo no faltó la fusión cultural y la energía que caracteriza al cantante.
Muestras africanas y latinas se hicieron sentir, mientras los corazones vibraban.
Una vez más con "Fuego de Noche y Nieve de Día", "María", "Todo queda en nada" y "Livin" la vida loca", entre otras, estuvo acompañado de 8 bailarines y 9 músicos.
En una de sus piezas hizo un despliegue en donde apareció atrapado en una celda, pero luego fue liberado por su público, que cantó y gritó sus canciones.
Entre sus últimas interpretaciones estuvieron los temas "La bomba", para más adelante hacer que Panamá bailara al ritmo de "La copa de la vida".
Todo lo vivido y disfrutado la noche de ayer quedó en "Tu recuerdo", tema con el cual Ricky cerró el evento.
Oscar Poveda: Con este tipo de espectáculo se coloca a Panamá en el mapa de los grandes eventos a nivel mundial.
Valentina N.: He esperado por mucho tiempo este concierto. Mis padres me regalaron los boletos y estoy feliz de venir a verlo.
Mariana Nicole: Yo vengo desde Brasil para verlo. Le traje flores a Ricky Martin y estoy fascinada de poder presenciar este show.
Panamá se enamoró otra vez de Ricky Martín
La gente llegó muy temprano al Centro de Convenciones Figali, pero tal y como ocurre siempre, tuvieron que esperar.