El gobierno panameño exigirá a Estados Unidos (EU) la limpieza de las 3,200 hectáreas que no han sido contempladas dentro del programa de saneamiento que desarrollan en la actualidad, advirtió ayer el secretario general de la Cancillería, Daniel Delgado Diamante.
Indicó que el interés del gobierno panameño es que se cumpla con el saneamiento de todas las áreas militares, incluyendo aquellas catalogadas como "difíciles" o imposibles de limpiar por parte del Ejército norteamericano.
Puntualizó que viajará a Washington donde abordará el tema con las autoridades estadounidenses y que la próxima semana el canciller Jorge Ritter emitirá un pronunciamiento oficial al respecto.
Detalló que la posición del gobierno sigue siendo que se limpien todas las áreas utilizadas para fines militares, inclusive las 3,200 hectáreas que EU ha evadido hasta el momento.
Precisó que de no culminarse el proceso de saneamiento antes del 31 de diciembre del presente año se podría acordar su continuación el próximo año.
Reconoció que hasta el momento no se ha encontrado ninguna solución para limpiar las 3,200 hectáreas, pero que Panamá seguirá siendo inflexible.
"Seguiremos con el proceso de consulta y negociación para buscar fórmulas que garanticen la limpieza de estas hectáreas", acotó Delgado Diamante.
Explicó que EU está desarrollando el programa de limpieza en los polígonos de Emperador, Piña y Balboa Oeste, donde participa personal panameño como observador.
Este grupo de observadores incluye a nueve panameños que laboran en la Policía Nacional, Autoridad Nacional del Ambiente, Autoridad de la Región Interoceánica y otras instituciones estatales.
Cabe destacar que estos funcionarios tuvieron que firmar un documento donde eximían a EU de toda responsabilidad por los daños o lesiones que puedan sufrir durante estas operaciones.
El gobierno de EU en cuatro años ha invertido cerca de B/.15 millones para la limpieza de los polígonos de tiros de Emperador, Balboa y Piña.
En la limpieza de los polígonos intervienen dos estamentos de las Fuerzas Armadas y la Fuerza Aérea, que se encargan ante el Departamento de Defensa de elaborar las obras en el área de bombardeo en Balboa.
La tesis del gobierno panameño es que EU cumpla con la limpieza de todas las áreas utilizadas con fines militares.