En Panamá ocurren al año más de 900 sismos, de los cuales un 15% es sentido por la población y el resto sólo llega a ser registrados por los aparatos especializados, como los sismógrafos.
Eric Chichaco, del Instituto de Geociencias de la UP, destacó que la cantidad de sismos anuales que se registran en el istmo se mantiene estable en los últimos años.
Descartó que haya un aumento de la actividad sísmica en Panamá y la comparó con los años 1997 y 1998, cuando los movimientos telúricos sobrepasaron la cifra de 1, 200 por año.
El istmo de Panamá ha sido sacudido por sismos destructores en varias ocasiones: 2 de mayo de 1621, 7 de septiembre de 1882, 2 de octubre 1913, 18 de julio de 1934 y el 22 de abril de 1991.
Todos estos movimientos telúricos fueron relativamente más bajos que en otras áreas vecinas de América Central y Sudamérica, concentrándose principalmente en las regiones fronterizas con Colombia y Costa Rica.
Según Chichaco, no existe aún una metodología confiable para precisar el lugar, la fecha y la magnitud de un temblor.
Lo único que se sabe es que algunos temblores grandes son precedidos por otros de menor magnitud generados al inicio del fracturamiento.
Aún teniendo esto como base, los expertos no se "atreven" a predecir los fenómenos. Sólo recomiendan estar preparados para mitigar los daños.
Esta semana el Sistema Nacional de Protección Civil decretó alerta verde en Chiriquí, luego que temblara por 13 días consecutivos.
Los sismos superaban 4 grados.