En medio de aplausos fue recibida ayer, en la basílica Don Bosco, en Calidonia, la reliquia “ex sanguine” del beato papa Juan Pablo II.
Al cumplirse hoy los 29 años de la visita del papa Juan Pablo II al país, los panameños tendrán la oportunidad de venerar esta reliquia, que consiste en una pequeñísima tela que tiene inpregnada la sangre de Juan Pablo II.
El arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, manifestó que la llegada de esta reliquia es de mucho gozo, porque representa tener permanentemente en el país “un pedacito de lo que fue el papa Juan Pablo II”.
Entre tanto, el cardenal Thanislaus Dziwisz, quien fuera secretario privado del papa Juan Pablo II, en una carta enviada, junto a un documento que confirma la autenticidad de este fragmento, deseó que la presencia del siervo de Dios forje frutos espirituales entre los panameños.
Por su parte, Fitz Gibson, mayor jubilado de las desaparecidas Fuerzas de Defensa y quien escoltó al papa cuando visitó suelo panameño el 5 de marzo de 1983, siente un gran regocijo al poder volver a sentir su presencia. “Esa mañana que recibí al Santo Padre mi vida cambió mucho. Yo, antes, era una oveja descarriada”, resaltó.
La reliquia estará en la basílica hasta la 6:00 p.m. de hoy y luego será llevada a la Iglesia de Santa Eduviges, en Betania.
Posteriormente, se iniciará un recorrido por las diversas parroquias del país.