Panamá sigue siendo uno de los países de Latinoamérica con más alto índice de presos en sus cárceles, en relación con sus habitantes, según informes de la Alianza Ciudadana Pro Justicia.
Durante los últimos meses del año pasado, esta organización revisó todas las estadísticas sobre el funcionamiento de la justicia, conversó con jueces, fiscales y abogados para conocer sus problemas en el país.
Se detectó que en el tema penitenciario, en cuanto a hacinamiento, la situación sigue igual, y en lo relativo a los presos sin condena la situación empeoró.
El índice en el Sistema Penitenciario de Panamá está a razón de 390 presos por cada 100 mil habitantes, muy por encima de Colombia, que tiene 163 presos por cada 100 mil, y Brasil que tiene 188 presos por cada 100 mil.
A julio del 2006, la capacidad instalada de los centros penitenciarios era de 7 mil 246 personas y la población penitenciaria actualmente asciende a 11 mil 809 privados de libertad.
Mientras, en 2003, periodo en que la organización hizo su primer estudio sobre la situación penitenciaria, habían 11 mil 458 presos, de los cuales el 45 % eran condenados y el 54.5 % eran presos sin condena.
Entretanto, a finales del año pasado se registró la existencia de 11 mil 640 presos, de los cuales el 60% aún está sin condena.