Un "durísimo golpe" a la Iglesia Católica, un Panamá que vive momentos difíciles y un llamado a la conciencia de los periodistas, para que mantengan el respeto al honor y a la fama de los demás, fueron los planteamientos de la Conferencia Episcopal Panameña durante la Misa de Resurrección de monseñor Jorge Altafulla.
"Hacemos un llamado a la conciencia de los comunicadores sociales, a quienes la Iglesia siempre ha reconocido su apostolado de servicio a la comunidad, para que dejándose interpelar por su conciencia cristiana, no conculquen en el desempeño de su profesión, el respeto al debido honor y a la fama de los demás, que están por encima de cualquier interés particular o económico", a lo que el público presente en la eucaristía, incluyendo a la presidenta Mireya Moscoso y ministros de Estado, contestaron con aplausos.
Al concluir la eucaristía se dio lectura al comunicado de la Conferencia Episcopal que advierte que Panamá vive momentos "difíciles" y en medio de la carencia creciente de valores pidió a los gobernantes y al pueblo a defender el "Evangelio de la Vida".
"Entre todos hemos de forjar un Panamá en el cual sus hijos e hijas puedan vivir con la dignidad de seres humanos en un ambiente de fraternidad, con equidad y justicia", sostiene el documento.
El organismo eclesiástico considera que el asesinato de monseñor y otros hechos de sangre que nos golpean en las últimas semanas, constatan que "nos abocamos vertiginosamente hacia una sociedad cada vez más desarticulada, donde la inseguridad ciudadana se manifiesta en los más altos niveles delictivos".
"Perdonamos a su victimario o victimarios, repudiamos el hecho y nos hacemos eco de las palabras del Señor: Dichosos ustedes cuando por causa mía les insulten y les persigan", agrega el comunicado.
Por su parte, el arzobispo de Panamá, José Dimás Cedeño manifestó que el "golpe es para todos, pero en especial para mí como arzobispo".
Afirmó que la Iglesia debe superar la persecución de múltiples maneras y planteó que este "horrendo" crimen tiene un significado.
"No teman a los que sólo pueden matar el cuerpo, pero no el alma", (Mateo 5,28), así se expresó el arzobispo de Panamá y añadió que no hay que estar "triste", porque morir significa para el cristiano renacer en Cristo como diría el padre Altafulla.
"El padre Altafulla nos diría que no lloren, den gracias a Dios por la vida que me dio y cumplí con mi deber como sacerdote", apuntó.
Los señalamientos del jerarca de la Iglesia Católica se dieron durante la misa de cuerpo presente del padre Jorge Altafulla, oficiada en la Catedral Metropolitana con la participación del clero; del nuncio apostólico, Giácomo Otonello; la presidenta Mireya Moscoso; ministros de Estado y público en general, quienes acompañaron a sus guías espirituales en este momento de dolor.
"En estos momentos difíciles para mí y la Iglesia hago un llamado de reflexión a los gobernantes y medios de comunicación, porque hay que hacer algo para acabar con estos tiempos malsanos", acotó.
Aseguró que si en los medios sólo se publican cosas negativas, es eso lo que se cosechará.
También hizo un llamado a los jóvenes porque Panamá requiere sacerdotes y ahora hay uno menos, refiriéndose a la muerte del prelado. Felicitó a las autoridades investigativas por su empeño en el esclarecimiento del asesinato del padre Altafulla, hecho suscitado el pasado domingo.
Monseñor Dimas Cedeño recordó al padre Altafulla como un "hombre espectacular, humilde, que siempre hizo lo que la Iglesia le solicitó sin protestar, por lo que se distinguió por su obediencia". "Trabajó entre ricos y pobres, con un espíritu de humildad y desprendimiento, capaz de pedir perdón", relató.
Expresó que Altafulla fue un "hombre que se puso al día con los retos de la Iglesia y se distinguió por siempre estar abierto al diálogo y formar parte del Programa Quinquenal de Metodología y Temática.
"Estamos viviendo momentos interesantes en la historia de la Iglesia y ahora nos golpea. El sacerdote debe imitar a Jesucristo porque vino al mundo para entregar su vida", estos señalamientos fueron parte de una de las últimas reflexiones realizadas por Altafulla, recordó monseñor.
El cuerpo de monseñor permanecerá en capilla ardiente hasta a las 11:30 a.m., de hoy en la Iglesia de Guadalupe donde se oficiará una misa de Resurrección, posteriormente su cuerpo será cremado y sus cenizas depositadas en esta parroquia.
En tanto, en una Resolución de Duelo, la presidenta Moscoso lamentó el sensible fallecimiento de monseñor, y repudió la forma violenta de cómo este servidor de la palabra de Dios, "fue separado de nosotros y particularmente de su amada feligresía".
Por su parte, el obispo de Chitré, Fernando Torres, manifestó que esta muerte es un "golpe dentro de la casa", pero igual a la Iglesia le preocupa otros hechos de sangre. Argumentó que en los medios de comunicación se han dado expresiones de "muchos tonos" y otras verdaderamente "inquietantes y tendenciosas".
Panamá vive momentos difíciles, dice la Iglesia
Escenas de profundo dolor se dieron ayer durante la Misa de Resurrección de monseñor Altafulla.