El exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, Edgardo Molino Mola, dijo ayer que los numerosos casos de familiares trabajando en instituciones gubernamentales hacen creer que en Panamá hay una "democracia de parientes".
Indicó que "hay normas específicas y claras que sancionan el nepotismo con la destitución de las personas a las cuales se les comprueben las determinadas condiciones de familiaridad con el funcionario nominador".
Por ejemplo, mencionó que en el Código Judicial se establece de una manera muy clara que no pueden existir entre los jueces y funcionarios del Organo Judicial los grados de parentesco, y que cuando eso ocurra la persona nombrada pierde el cargo de inmediato.
La Ley de Carrera Administrativa -añadió el exmagistrado- define de una manera clara qué es el nepotismo y también establece que la autoridad nominadora no puede nombrar a sus parientes.
Según Molino Mola, "esta norma es aplicable a los casos en los cuales no se trate de Carrera Administrativa, porque son casos de moralidad pública".
"Hay que aplicar esta norma, porque los casos de nepotismo van en desmedro de la verdadera democracia, porque no puede haber una democracia de parientes", insistió.
Por su parte, el presidente del Colegio Nacional de Abogados, Carlos Alberto Vásquez, pidió al Organo Ejecutivo que cumpla, "dentro de un breve plazo", con su compromiso de transparencia y haga público el contenido de las planillas, para que se conozca quiénes son los funcionarios, cómo están remunerados y bajo qué condiciones fueron nombrados.
"Es cuestión de que la gente que administra la Cosa Pública no confunda el patrimonio estatal con el patrimonio familiar", opinó Vásquez.