El canciller panameño, Roberto Henríquez, informó tras una reunión con representantes del Departamento de Justicia y de la Administración de Control de Drogas (DEA) de los Estados Unidos, que la comisión estudiará los posibles proyectos a desarrollar para luchar contra el crimen organizado.
Henríquez explicó, en una nota expedida por la Cancillería panameña, que los 36 millones de dólares representan el 70% de los aproximadamente 52 millones de dólares, que logró recaudarse en la subasta del oro que fue incautado en el caso "Speed Joyeros", registrado en Panamá a finales del año 2000.
Según publicaciones locales de la época, la empresa Speed Joyeros, localizada en la Zona Libre de Colón, era utilizada por una red criminal para el lavado de activos a través del tráfico multimillonario de oro.
La delegación estadounidense estuvo encabezada por el encargado de negocios de la embajada de los Estados Unidos en Panamá, John Law.