Washington- Ni Panamá ni Estados Unidos están listos para abordar el controvertido tema de la limpieza de los polígonos, a pesar de que sigue como asunto prioritario en la agenda del gobierno de la presidenta Mireya Moscoso, según fuentes oficiales.
Con el regreso anteanoche del embajador Billy Ford, las fuentes revelaron que éste no tiene planes, por lo menos por el momento, para una reunión técnica, tal como fue anunciado en Panamá la semana pasada.
Igualmente funcionarios del departamento de Estado insistieron en que la limpieza de los polígonos no figura en la agenda acordada el pasado 23 de noviembre, en la que los dos gobiernos decidieron examinar toda la gama de asuntos pendientes a nivel bilateral y mediante una serie de grupos de trabajo que se reunirían periódicamente en ambas capitales.
Esto contradice al canciller José Miguel Alemán, quien indicó la semana pasada que el gobierno de Washington "convocó una reunión intersectorial" para analizar "los documentos que presentó Panamá sobre el grado de contaminación de los polígonos", según informes de la prensa panameña.
El ministro también anunció que una delegación encabezada por el embajador Ford, llegaría a Washington esta semana encabezando una delegación panameña con el propósito de iniciar las gestiones pertinentes.
Ford efectivamente llegó anteanoche de Panamá, pero sin la delegación.
"Falta realizar los preparativos, así que por el momento no tenemos planes algunos para entrar a discutir el problema de los polígonos," declaró a este corresponsal una fuente oficial familiarizada con el tema.
En una breve conversación telefónica, el propio Ford confirmó que su primera tarea del ano será consultar con los funcionarios pertinentes del departamento de Estado antes de iniciar cualquier gestión formal a nivel bilateral.
"Sólo después de realizar las consultas de rigor, haré declaraciones al respecto," dijo.
Aparte del polémico problema de los polígonos, el embajador verificará qué preparativos está haciendo el departamento de Estado para coordinar las reuniones técnicas acordadas por los dos gobiernos en noviembre.
Se trata de ensamblar cuatro comités con representantes de distintas agencias federales para tratar los siguientes temas: 1) comercio y economía; 2) desarrollo social; 3) seguridad; 4) narcotráfico y administración de la ley.
Aunque poco después de la reunión en la que la delegación panameña estuvo encabezada por el canciller Alemán decidió tener una nueva reunión colectiva de los cuatro grupos, probablemente otra vez en Washington, ambos gobiernos consideran ahora que será más conveniente que los comités se reúnan por separado.
"Esto fue una idea del embajador Ford y nos parece más práctica," señaló un funcionario.
Efectivamente, una fuente del departamento de Estado confió que "en un futuro próximo" se habilitarán los comités y éstos se reunirán uno por uno, alternando las capitales.
"Nos parece que de ese modo se logrará hacer un trabajo más efectivo," dijo la fuente.
Sin embargo, tanto los funcionarios del departamento de Estado como diplomáticos panameños declinaron entrar en mayores detalles sobre los polígonos.
Sólo se sabe que Panamá está en posesión de un informe técnico preparado por una firma consultora en asuntos de medio ambiente con sede en el Estado de la Florida y que este informe ha criticado duramente la tarea de limpieza realizada por el Pentágono.
El documento fue gestionado a través de bufete de abogados Arnold & Porter que durante muchos años ha representado distintos aspectos pertinente a las relaciones gubernamentales y legislativas entre los dos países. Pero los abogados de dicha firma mantienen un hermético silencio sobre la materia.
"Hemos preguntado al canciller para determinar si podemos adelantar algo sobre el contenido del informe, pero no tenemos respuesta y hasta que él no dé la autorización, no podemos hablar del contenido del informe", dijo uno de los abogados de la firma.
Según Fernando Eleta, el ex ministro consejero de la embajada panameña en esta capital, el informe contiene "pruebas concluyentes" que el tipo de limpieza realizado por el Pentágono en algunos de los polígonos no corresponde a los requerimientos expuestos en los Tratados Torrijos-Carter.