La participación de las mujeres como líderes de organizaciones criminales empieza a llamar la atención de las autoridades locales, luego de que este fin de semana detuvieran a una panameña, de ascendencia asiática, quien era la jefa de una célula del narcotráfico.
Esta es la tercera mujer capturada en Panamá, quien estaba a cargo de un grupo relacionado a este delito.
Las investigaciones revelan que durante la operación Álamo 2, ejecutada en el 2006, se detuvo a dos mujeres que eran cabecillas de una organización que colaboraba con el lavado de activos y el tráfico de droga, y a quienes posteriormente extraditaron a Estados Unidos.
La asiática, de 50 años de edad, fue aprehendida por las unidades de antinarcóticos y de la Fiscalía Primera de Drogas en las inmediaciones del centro comercial Metro Mall, cuando se efectuaban las negociaciones para la compra y venta de 51 kilos de cocaína.
Las pesquisas detallan que la mujer era el intermediario entre ambos grupos, y que había sido detenida con antelación por tráfico de armas y estafa.
Además, a bordo de un auto se encontraba una panameña que tenía en brazos a un menor.
En esta acción las autoridades detuvieron a 11 personas, entre ellas, a un mexicano al que le entregarían la mercancía, a cinco colombianos y a tres panameños.
Uno de los sujetos locales fue agente de la Policía Nacional y trabajaba como seguridad del mexicano.