Una parte de la población panameña considera que las autoridades deben sancionar a las personas que pintan con grafitis las paredes de propiedades públicas y privadas de la ciudad.
Esta información surge de la encuesta nacional El Pulso de Panamá ante la reciente controversia entre un grupo de grafiteros denominado El Kolectivo y las autoridades del Municipio de Panamá.
La encuesta, que fue aplicada a 1,200 personas a nivel nacional, revela que el 55% de los entrevistados dijo estar de acuerdo con que se sancione a los grafiteros que no cumplen con las normas alcaldicias.
De acuerdo con especialistas, hay que guardar la estética de la ciudad.
Mientras que el 32% de ellos apoya esta actividad, que consideran una manifestación artística.
El resto de los entrevistados, que suma un 13%, expresó no conocer del tema, por eso no opinaron.
La encuesta, que fue realizada del 10 al 16 de diciembre, abarcó casi todo el país, con excepción de la provincia de Darién y las comarcas indígenas.
Las diferencias surgidas entre las autoridades y los grafiteros se agravaron tras un decreto municipal que advierte de sanciones que llegan hasta los 10,000 dólares para quienes pinten las paredes de la nueva estructura vehicular de la Avenida de los Mártires.
Artistas urbanos aglutinados en El Kolectivo dieron plazo hasta el 9 de Enero para que las autoridades deroguen el decreto y se les permita pintar las paredes de la nueva estructura, que está en el perímetro de la Avenida de los Mártires.
Más espacios
Raúl Kelly, del grupo de grafiteros de El Kolectivo, indicó que su intención es mantener un diálogo con las autoridades para que se les permita ese espacio, con el propósito de hacer pinturas en honor a las víctimas del 9 de Enero de 1964.
Pese a la mediación que ofreció el Instituto Nacional de Cultura (Inac), aún no se ha logrado el pacto, ya que el decreto municipal sigue vigente y hasta el momento los grafiteros están a la espera de que se les dé cortesía de sala para plantear ante el Consejo Municipal su intención de derogar la medida, para que se les permita pintar estas nuevas estructuras con mensajes alusivos a los mártires del 9 de Enero de 1964.
Mientras tanto, los artistas urbanos de El Kolectivo se mantienen en pie de guerra y anunciaron que han iniciado una colecta para comprar los materiales para la confección de las pinturas, por considerar que este decreto que les impone sanciones por hacer murales es inconstitucional.
Las sanciones pueden llegar hasta los 5,000 dólares, dependiendo de los daños que afecten a la propiedad, y de tratarse de reincidente, dicha multa llegaría hasta los 10,000 dólares.
Proponen diálogo
Javier Mitil, defensor del Pueblo adjunto, consideró que debe haber un acuerdo entre las autoridades y los particulares para que se puedan realizar este tipo de manifestaciones artísticas, pero de una manera ordenada. Aunque destacó que también hay que tomar en cuenta la estética de la ciudad, que se pudiera ver afectada con un desorden de pinturas por todas partes.
“Pienso que no podemos coartarles el derecho a los artistas, pero los artistas tampoco pueden ir por encima del derecho de la gente que no le gusta estas manifestaciones”, destacó Mitil.
Mientras que Manuel Burgos, del Instituto Internacional para la Defensa de los Derechos Humanos, considera que las autoridades deberían hacer una alianza con estos artistas de El Kolectivo, para incitar a los jóvenes a expresar sus inquietudes a través de la pintura y no por medio de actos vandálicos o en las pandillas. Explicó que existen dos tipos de grafitis, uno es por medio del arte, que es lo que hace el grupo El Kolectivo, y el otro es para marcar territorios entre las pandillas.