Nación

Panameños en riesgo de alcoholismo


La situación que viven los jóvenes escapa del control de las autoridades. Tal es el caso de Vianca una chica de 28 años, quien sobrevivió a un accidente debido a que su mejor amiga conducía en estado de embriaguez por Calle L, San Miguelito, estrellándose contra un auto que repartía periódicos.
Al respecto, la médico psiquiatra Fanía Rivas de Roach, especialista en Salud Pública, indicó que existe una relación muy estrecha entre el alcohol y los accidentes automovilísticos, ya que en la medida en que se tiene alcohol en la sangre y supere los 0.05 gramos por decilitros, aumenta el riesgo de colisión en 1.83 veces más que en una persona que no tenía niveles de alcoholemia en su cuerpo.
Explicó que existe una variación en el límite establecido en cada país, pero Roach es de la idea que cada nación debe ejecutar sus propias estrategias para empezar a implementar los controles y sanciones a las personas que conduzcan automóviles bajo los efectos del alcohol.
"Yo no diría que el panameño no está tomando conciencia de la situación, lo que pienso es que no ha sido informado y educado adecuadamente, ya que es un importante problema de salud pública y la segunda causa de muerte a nivel externo", puntualizó la especialista.
La psiquiatra estimó que las entidades gubernamentales y no gubernamentales deben establecer estrategias para disminuir las altas tasas de muertes por accidentes de tránsito.
Recalcó que tampoco se está tomando en cuenta la situación de las carreteras, que se han convertido en trampas de muerte y por ende dejan como resultado cientos de tragedias que afectan a una buena parte de la comunidad.
Para Grimaldo, literalmente el rechazo radicó en las disputas políticas internas que existen en la Asamblea Nacional y que están por encima de los intereses del pueblo panameño.
Explicó que su anteproyecto presentado el 26 de septiembre de 2005, buscaba que existiera conciencia en los conductores que manejan por las calles, más que todos jóvenes, que compiten en regatas y consumen alcohol. Grimaldo recordó que fue acusado por sus propios colegas de querer jugar con el dolor de las víctimas.
Para el parlamentario era importante que se hiciera justicia para todos los seres humanos que perdieron sus vidas producto de la velocidad y el alcohol, como para aquellos que quedaron discapacitados tras un accidente vial.
"Pienso que en vez de una reglamentación necesitamos una nueva ley de transporte, donde se castigue firmemente a "los asesinos del volante que vemos en las calles manejando en estado de embriaguez", sentenció.
Su proyecto también buscaba señalar públicamente a aquellas personas responsables de homicidios culposos por accidentes vehiculares.
"El anteproyecto no se ha discutido, porque a la batería del PRD no ha querido de alguna manera que en este país se sancionen a los responsables, ya que por ser parte de la oposición con una bandera panameñista no me puedo llevar este logró, eso me lo hicieron saber", reveló Grimaldo.
Por su parte, el diputado oficialista Iván López, pretendió establecer una reglamentación del nivel legal de alcohol en la sangre de los conductores, compatible con la seguridad vial, propuesta efectuada el 2 de octubre de 2005.
La iniciativa fue presentada y prohijada en la Comisión de Comunicación y Transporte de la Asamblea Nacional, por el presidente Alejandro Vanegas; Franz Wever, vice presidentes (ambos transportistas); Agustín Escudé, secretario y los comisionados Carlos Afú, Denis Arce y Luis Carlos Cleghorn.


Para López es necesario e importante reducir el número de personas que conducen automóviles en estado de embriaguez.
Según el parlamentario oficialista las cifras obtenidas del informe Análisis de la situación de Salud en Panamá, emitido por la Organización Panamericana de la Salud, la Oficina Regional de la OPS y el MINSA; señala que el 46% de muertes en Panamá es debido a causas externas de mortalidad y dentro de estas, las mayores tasas son debidas a los accidentes de transporte terrestre.
Estimó que este factor también está ligado a los estudios de la cantidad de alcohol que se ingiere y que no hay un límite seguro, ya que un solo trago de bebida alcohólica puede afectar al conductor de un vehículo.
Planteó la necesidad de tomar medidas administrativas, de divulgación y educación, además de mayores sanciones judiciales y la mejora de los sistemas de transporte público alternativos.
Otras recomendaciones fueron: la reducción de la disponibilidad de alcohol en las zonas próximas a las vías, así como la detección y la rehabilitación y reinserción del conductor reincidente en manejar ebrio.


fecha edicion
old id
239140
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América