"Luchito", de 18 años, terminó en una pandilla por "la necesidad de defenderse", tal como contó a Panamá América . Sabe que eso no lo llevará a ningún lado, así es que sueña con culminar sus estudios para ser un "secretario".
El joven asiste a un plantel lejos de su barrio, Barraza, y para evitar que sus rivales lo sepan, lleva su uniforme en una mochila. Sale de civil y se cambia más adelante.
"No quiero que sepan a qué colegio voy para que no me busquen".
Carlos De Icaza, jefe de la Unidad Antipandillas de la Policía Nacional, asegura que casos como el de "Luchito" son comunes en Barraza, Santa Ana y El Chorrillo. "Los muchachos van a escuelas en otros sectores porque de lo contrario, los acribillan bandas rivales".
En ese sentido, autoridades del Ministerio de Educación dijeron que actualmente se capacita a docentes y jóvenes sobre el tema de las pandillas.
La Fundación Roberto Boutet Díaz es una de las que trabaja en conjunto con MEDUCA.