El dirigente chorrillero, Héctor Ávila, quien se recupera de una operación de reconstrucción de mandíbula, declaró ayer que fue herido por menores que le dispararon cuando él se volteó a mirarlos.
Ávila dijo que los jóvenes pensaron que sacaría un revólver, por lo que se dio la agresión en su contra.
Esto contradice las publicaciones de que Ávila supuestamente fue mandado a matar por orden de una familia poderosa.
Según la difusión, el atentado fue debido a una protesta ante la Corte Suprema de Justicia para que parte de la herencia sea donado a niños pobres.
Entretanto, varios menores fueron detenidos por su presunta vinculación a este caso y por merodear por el Hospital Santo Tomás donde está recluido.